Danza es una actividad muy arraigada en NL: investigador

En muchas rancherías del estado el baile todavía se usa para pedir por cultivos y la llegada de lluvias, explicó Hernán Meza y Palma.

Monterrey

La danza de los matachines es una práctica que se realiza en la mayoría de los rincones de Nuevo León, donde no sólo se da cada 12 de diciembre púes también está ligada a los procesos agrícolas de la entidad.

El investigador Hernán Palma y Meza, jefe de Patrimonio Intangible del Consejo para la Cultura y las Artes del estado (Conarte), expuso que esta manifestación aún se utiliza en ejidos y rancherías para pedir por los cultivos y lluvias.

“En algunas comunidades más que en otras, pero es una tradición bastante arraigada en nuestro estado”.

La tradición de los matachines –o matlachines- tiene sus raíces en la cultura prehispánica mexicana aunque el término tiene mayores referencias europeas. Prácticamente se les ve bailando por todo México, en especial para celebrar a la Virgen de Guadalupe cada 12 de diciembre.

Los bailes prehispánicos tenían una relación directa con la época de las cosechas y la petición de lluvias. En algunas rancherías de Nuevo León la danza los matachines sirve para celebrar los ciclos agrícolas, en particular a San Isidro Labrador.

“La fiesta de San Isidro Labrador, celebrada el 15 de mayo, está vinculada directamente al trabajo agrícola. En estas fiestas se acostumbra que haya danza y procesiones a las labores. También se sabe de danzas que acompañan procesiones para pedir la lluvia en la zona rural”, refirió el investigador.

Uno de los elementos particulares de esta danza es el carácter comunitario que tiene. Tanto en los barrios del área metropolitana como en la zona rural, los principales cuerpos de baile surgen del seno familiar, ya sea por vocación o por “pagar una manda”.

Sobre las diferencias que se advierten entre las agrupaciones de baile es que hoy todavía es posible encontrar en los municipios el acompañamiento del violín junto a la tambora en las peregrinaciones.

El instrumento es prácticamente imposible de encontrar en una peregrinación de la ciudad.

Meza, junto a un grupo de investigadores, ha trabajado en la serie Patrimonio Intangible de Nuevo León, donde Conarte ha editado libros sobre la cultura de los municipios del estado.