Daniela Liebman Martínez, nueva niña prodigio del piano

Daniela Liebman pasa al menos cuatro horas diarias frente al piano.
Daniela Liebman Martínez
Daniela Liebman Martínez (Especial )

México

Su bisabuelo fue cantor, su abuela pianista y su padre ejecuta el violín. Con tal árbol genealógico resulta comprensible que la menor de apenas 11 años se decantara por el arte. Después de exitosas presentaciones en el Carnegie Hall y en el Palacio de Bellas Artes, es imposible no verla como la nueva niña genio de la música clásica.

¿Cómo se vive siendo una niña prodigio?

Es muy divertido, me gusta mucho vivir esta vida. Tengo la suerte de pertenecer a una gran familia, de tocar el piano y de haber tocado en sitios como el Carnegie Hall y el Palacio de Bellas Artes.

¿Por qué el piano?

Mi papá es violinista, así que empecé con ese instrumento, pero la verdad siempre me atrajo más el piano. Un día un amigo de la familia le sugirió a mis padres que me compraran un piano eléctrico para ver cómo me iba. Afortunadamente todo salió bien y a los siete años me dieron el piano que tengo ahora.

¿Desde qué edad empezó en la música?

Empecé con el violín a los dos años pero no me atraía mucho. A los cuatro me metieron a una escuela de música donde solo dibujaba notas y aprendía a cantar, pero nada serio. A los cinco ya pude practicar con el piano eléctrico.

Entre tanto viaje, ¿cómo le hace con la escuela?

Estoy en un programa Home School. Tengo dos maestras particulares. Una me enseña inglés y la otra español. Es muy práctico porque llevo la compu a otros países y puedo tener clases con ellas por medio de Skype. El sistema me permite avanzar más rápido que en la escuela. Quiero entrar a una universidad de música cuando tenga 16 años.

¿Además de la música que interpreta qué le gusta escuchar?

Me gustan bandas como Los Beatles o Queen, pero sobre todo la clásica. Mozart es de mis favoritos, me encantan sus conciertos y sonatas. Es un compositor alegre, aunque sus piezas románticas son muy difíciles de interpretar.

¿Se siente como un ejemplo o modelo a seguir entre los niños?

No sé, yo siempre quise ser un modelo y ayudar a México. Creo que voy en ese camino. Yo se que en el país hay muchos niños con talento, solo les falta la oportunidad y me gustaría que vieran a través de mi que pueden salir adelante.

¿Cuántas horas al día ve televisión?

Casi no veo televisión. En casa hay dos y las usamos para ver películas.

¿Qué tipo de películas?

Me gustan muchas, Django me encantó. Además de jugar ajedrez y leer, mi hobbie favorito es el cine.

¿Qué lee ahora?

Estoy con Dorian Gray de Wilde.

¿Qué piensa de fenómenos como Justin Bieber?

No lo sigo. La música clásica es diferente. Si tocas demasiado caes en peligro de exponerte y además está la tentación del pop. Ya ha habido gente que me ha propuesto tocar cosas más comerciales pero no me interesa. No quiero ser famosa solo por tocar bien el piano ni tampoco poner luces en mis conciertos. Por ejemplo, Lang Lang es un pianista talentosísimo y súper famoso porque hace cosas más pop; y Kissin, es también muy respetado y conocido pero dentro del mundo de la música clásica. Yo prefiero quedarme como Kissin.

En ese tipo de decisiones su padre será muy importante...

Sí, mi papá y también mi mamá, son muy importantes. La mayoría de las personas que han logrado tener una carrera en este medio tienen padres que los empujan, les consiguen buenas piezas y buenos maestros.

Nació en 2002 en Guadalajara, Jalisco. En 2012 debutó con la Orquesta Filarmónica de Jalisco. Discípula del músico de origen ucraniano Anatoly Zatin, ha participado en encuentros como el Varallo International Piano Festival de Milán y el Primer Festival de Artes de Bishkek, en Kirguistán.