ENTREVISTA | POR MOISÉS RAMOS

Sandra Reyes y Ángel Ledezma Titiriteros

La compañía, formada a dúo, que lleva el teatro infantil a los lugares más recónditos, cumple un aniversario más; sus creadores aseguran que no dejarán de ejercer la bella profesión

Cumple 15 años A Escena Teatro

Puebla

A Escena Teatro, un grupo de dos titiriteros, Sandra Reyes y Ángel Ledezma, cumple 15 años de actividades este 2014, y lo van a celebrar como acostumbran vivir: presentando sus obras en los municipios alejados de las capitales de los estados, a pesar de que eso implique pasar hasta 20 horas o más viajando por carretera para estar dos días en un sitio y volver a su base de operaciones, la Angelópolis, donde rara vez se presentan, porque apuestan por las sociedades más vulnerables culturalmente hablando, aquellas que no tienen oportunidad de escuchar un concierto, de participar en un taller de artes plásticas, de crear un títere por sí mismos.

Ángel Ledezma responde ¿por qué hacer teatro, especialmente de títeres?:
"Porque queremos vivir en un mejor país, tener una mejor sociedad, que haya niños y niñas que no sólo puedan hacer un títere, sino que también puedan disfrutar de un concierto o de un taller de artes plásticas".

"En esas condiciones, con ética, con compromiso se lleva el teatro a la práctica. Porque es muy fácil llegar a uno de esos municipios, a uno de esos lugares alejados donde nadie te ve y tomar el pelo a los niños.

"Pero esas cuestiones éticas siempre las ponemos en práctica de tal forma que el mismo trabajo, con la misma calidad que lo hacemos para una Feria del Libro, para un festival de títeres, lo hacemos en los municipios. Y la gente que nos acompaña lo constata, porque no podemos darnos esa licencia de ir y hacer un trabajo a medias".

Por su parte Sandra Reyes explica:
"Para nosotros, los títeres son el lenguaje idóneo para contar. Podríamos haber elegido hacer teatro de cabaret o de otro tipo, pero descubrimos que los títeres son nuestra herramienta, la extensión de lo que nosotros queremos decir. Nuestro amor por ellos surgió a partir de un primer montaje en el que no queríamos participar.

"Decíamos ¡Títeres! ¡Híjole, si yo soy actriz! ¿cómo voy a agarrar un muñeco y voy a contar algo?" Pero fue algo mágico, el tomar un títere, un objeto y empezar a contar; decir: esta es la herramienta".

"Además, con el encuentro con los títeres siempre nos estamos cuestionando por qué y para qué, por qué vamos a decir esto y eso es una herencia del actor y director Ramón Tamayo, un personaje importante en la vida de nuestro grupo, quien siempre nos decía: Ustedes no den manotazos, no tomen una obra y, porque tiene tres personajes y ustedes son tres actores o actrices, la quieran montar. La cuestión es por qué y para qué".

"A partir de entonces, nosotros siempre nos preguntamos por qué niños, para qué, y hemos decidido no contar historias rosas. Escuchamos las historias a veces son muy fuertes, muy duras y sabemos que están acostumbrados a vivir y a escuchar, por eso no les queremos contar sino historias que tienen que ver con sus angustias, lo que a ellos les mueve, les provoca".

Una apuesta vital
Al dúo que conforman Sandra Reyes y Ángel Ledezma es muy raro verlo en presentaciones en la ciudad de Puebla; hace muchos meses, se presentaron en el San Pedro Museo de Arte como parte de la exposición de los hermanos Rosete Aranda, titiriteros de Huamantla.

Es más frecuente saber que van en su camioneta blanca a algún municipio o comunidad alejada, "...y al caer lo noche/, en el viejo coche/ guardará los chismes/ y tal como vino/ sigue su camino/ solitario y triste./ Y quizá mañana/ por esa ventana/ que muestra el sendero/ nos llegue su queja/ mientras que se aleja/ el titiritero...", como dice la canción de Joan Manuel Serrat.

"Nosotros somos una asociación cultural que se llama A Escena Teatro. No tenemos ninguna figura jurídica; tenemos nuestra sede en Puebla y en estos 15 años, una de las premisas que nos planteamos que fue vivir de y para el teatro, la constatamos día con día: que se puede vivir de manera digna, honesta, de hacer teatro en este país, haciendo teatro de grupo. Hemos considerado una forma de trabajar, una manera de producir en la que la apuesta de hacer teatro, tiene una implicación de ser, al mismo tiempo una apuesta de vida", afirma Ángel Ledezma.

Y agrega: "Si Sandra no hubiera apostado a hacer su vida a hacer teatro, yo no estaría aquí; si yo no hubiera apostado mi vida a hacer teatro, Sandra tampoco estaría aquí.

"En ese sentido se trata de apuestas grandes, elevadas, porque pareciera sencillo, pero decir hoy que tú le apuestas a vivir algo no es tan sencillo, y estos primeros 15 años los estamos confrontando, y en eso consiste la fortaleza y la consideración que tenemos hoy de llegar aquí y decir: se puede vivir del teatro de esta forma, en la que lo que nos ofrece A Escena Teatro es el espacio para ejercer una economía y una libertad creativa y una serie de decisiones que nos permite caminar y decir lo que nosotros queremos decir, sin que haya factores internos que puedan distraernos. Tenemos la confianza de que cada paso que damos están dirigidos a seguir viviendo de y para el teatro".

"Y así hemos tenido que encontrar una forma de vivir, de administrarnos que, de no haber encontrado la forma de administrarnos económicamente no podríamos estar aquí. Y esa es una herencia de A Trasluz, del teatro independiente, de grupos como Contigo América, La Mueca, de todos ellos", detalla.

Y es que A Escena Teatro viene de uno de los grupos más peculiares que ha habido en Puebla: A Trasluz, que fundó y dirigió Guillermo Cabello, quien primero trabajó en un pequeño local de la 13 Oriente, en El Carmen y concluyó en la casona de la Avenida 8 Oriente 401, a la que no volvió porque lo sorprendió la muerte en Xalapa. En esa agrupación se formaron Ángel y Sandra, hicieron su vida en el teatro, y del teatro su vida, y constataron que, de forma independiente, diga, con una idea clara de lo que se quiere decir y para qué desde la escena, se vive creando.

El grupo que promueve la dramaturgia por medio de títeres ha creado 17 obras


Siempre cuestionarse
"De las enseñanzas que nos dejó Ramón Tamayo, quien ya falleció, es cuestionarse, reflexionar qué hacemos con el espectador, para que él se cuestione también. Nosotros no damos soluciones, nunca decimos cómo deben ser las cosas. El principal público que tenemos es de niños, muy receptivos, que participan mucho y no tienen prejuicios como para decir: Me tengo que detener porque sino cómo me va a ver el de junto si opino ¿no? Entonces te cuestionan, te dicen, te preguntan y están en escena participando de una manera más activa", señaló Reyes.

Por su parte Ángel Ledezma explica: "El por qué y el para qué que es fundamental; y es que hacemos teatro de títeres para niños y niñas en municipios porque queremos vivir en un país diferente, en una sociedad donde no haya tanta injusticia, donde las enormes brechas se reduzcan un poco.

"Nuestro aporte, desde donde estamos nosotros, es que un niño y una niña que viven a diez horas de la ciudad de Puebla o de la capital de algún otro estado, tenga la oportunidad de disfrutar de un evento, una actividad con títeres; y más de poder participar en un taller, y de poder hacer un títere, y de que ellos nos puedan compartir su forma de ver el mundo y cómo lo conciben ahí donde están. Esa posibilidad que tienen todos los niños y las niñas que viven en las capitales, es también un derecho que tienen los niños fuera de ellas".

Reyes y Ledezma participarán en el festival "¡Llévelo, llévelo!", de La Quince


"Desde el frente donde estamos, nuestra aportación para vivir en una sociedad menos injusta, es trabajar allá. Y sí, es parte de las respuestas a las confrontaciones que nos hizo Ramón Tamayo, quien nos insistió: ¿para qué quieren hacer teatro, por qué, cuál es el fin?".

Dramaturgia y títeres

No son más de cinco los grupos de títeres que hay en la ciudad de Puebla. Además de A Escena Teatro están el grupo que dirige Susy López y el que lleva Moisés Cabrera. Éstos han tenido que crear su propia dramaturgia, a partir de historias propias o de cuentos. En el caso de la agrupación que está cumpliendo 15 años de trabajo escénico, Sandra Reyes explica:

"Los niños siempre nos enseñan, nos cuestionan y nos preguntan, es a partir de ellos que buscamos qué y cómo decirles. A partir de eso hemos encontrado historias que queremos contarles, pero no en dramaturgia, si no cuentos, desde los cuales hemos hecho la dramaturgia".

"En la última obra que montamos, "Nubarrón", yo hice el cuento y Ángel hizo la dramaturgia, porque sí hay obras que nos interesan mucho, pero hasta ahora no hemos encontrado la obra que podamos montar, alguna dramaturgia que nos interese mucho... Y ahí es donde contestamos las preguntas de qué vamos a contar, cómo lo vamos a hacer, qué vamos a decir y, por supuesto, la producción, la cuestión plástica, cuál hago yo y Ángel hace la dramaturgia. Todas las partes del proceso nos apasionan".

"¿Cómo evitar regañar al público infantil como si tuviéramos la verdad. Nos ha costado mucho trabajo y es una cuestión de experiencia. Nosotros no vamos a colonizar ni a decirles: esto es lo mejor, nosotros somos los maestros, les hemos llegado a es decir: vamos a hacer un intercambio, y yo soy una facilitadora, y Ángel es un facilitador, así de simple".

"Lo que nosotros hacemos en nuestros talleres es tratar de romper la estructura que tienen en la escuela tradicional de "yo te voy a enseñar, tú quédate callado, así van a ser las cosas, los árboles son de tal color y las manzanas de tal otro".

Sandra Reyes detalla: "En nuestros talleres les decimos y hacemos sentir a los niños que tiene un espacio para la creación que pueden hacer lo que quieran, que pueden elegir los colores y las reglas que se siguen son muy simples: el material es de todos, vamos a compartir, no nos vamos a burlar del otro, vamos a hacer lo que nosotros queramos, en cuanto a arte. Y ese espacio los niños lo disfrutan muchísimo porque no tienen la estructura de la casa y de la escuela de "aquí se hace lo que yo digo" que les inculcan los adultos. Nosotros, como adultos podemos ejercer ese poder pero no lo hacemos".

Ángel Ledezma completa: "Hay que pensar en los ambientes en los que sucede eso, donde los niños viven en ambientes sumamente autoritarios, tanto en la escuela como en sus casas, en comunidades muy alejadas, el espacio que es el taller, se vuelve un espacio transformador, al menos para ellos; ya no lo podemos constatar, pero aspiramos a que ésas sean experiencias suficientemente significativas, para que a través de los años puedan cambiar algo en ellos.

"En esos lugares tan vulnerables, sí se viven momentos muy especiales y muy importantes que hay que cuidar en todos los aspectos: como facilitadores, como escritores, por toda la carga significativa y todo el potencial que pueden tener estos encuentros, los espacios que son tanto la obra de teatro como los talleres para ellos en los lugares donde viven".

15 años, 17 obras montadas
"Somos un grupo que cumple 15 años, y en este lapso hemos montado, aproximadamente 17 obras y hay mucho trabajo detrás de cada montaje, considerando que somos un grupo que no produce con la velocidad de otros compañeros. Nos asesoramos, vamos con compañeros a cursos a prepararnos y cuatro o seis meses después empieza el montaje. Eso es lo que ha determinado nuestra velocidad y el número de puestas en escena", explica Ángel Ledezma.

"Pero también tiene que ver que somos un grupo que pasa muchísimo tiempo en carretera: hacemos viajes de 20, 24 horas en tres, cuatro días: llegamos a un lugar, estamos dos días y nos pasamos manejando 20 horas: diez de ida y diez de regreso".

Ledezma, con Sandra Reyes hace el recuento de su trabajo en 15 años:
Las obras que A Escena Teatro ha presentado en estos 15 años son: "La vida de todos los niños", todavía con una de sus otras fundadoras, Itzell Sánchez; "Cupiteretear"; "La golondrina de madera"; "Gladiadores perdidos en la niebla"; una pastorela que se llamó "¿En dónde está Belén?"; una adaptación del cuento "La peor señora del mundo", de Francisco Hinojosa, que presentaron como "La vieja esa"; y "La Muerte en lotería".

También ofrecieron "De mulas y panzones", que es con la obra con la que se fueron a Europa; "El señor del viento"; "El robo de las cuatro toneladas"; "Cuadros para celebrar el día de muertos"; "¿Qué es volar?", la cual hicieron a partir de un cuento: toda una serie que realizaron para un juguete teatral que se llama "Cajas misteriosas", pequeñas historias en cajas que tenían un pequeño orificio para ver la historia y así montaron varias historias para escuelas primarias, lo mismo para niños pero también para adultos. "El libro de María" es otra obra y la más reciente, "Nubarrón" que se hizo en coproducción con el colectivo La Quince.

"Las cantidades económicas de producción para nosotros son más o menos elevadas, aunque en otros parámetros sean irrisorias, y que a nosotros nos cuesta 40 mil, 50 mil pesos, la administración de esos recursos es lo que nos permite decir: Esta obra cuesta tanto; y aún haciéndola en coproducción con otras organizaciones", explica Ledezma.

Los entrevistados adelantan: "Vamos a participar en el festival "¡Llévelo, llévelo!", del colectivo La Quince en el primer semestre del año; estamos planeando festejar todo el año con nuestro trabajo: estamos yendo a los municipios y vamos a estar diciendo que estamos cumpliendo 15 años, porque queremos que todo mundo sepa que aquí estamos; y en el segundo semestre vamos a hacer un festejo pero allá, en los municipios".