Elecciones, una por año; y la cultura, limitada

De 2015 hasta el 2018, habrá comicios anuales, pero en Pánuco, cuna del huapango, los eventos folclóricos se ven limitados en recursos, con pequeñas muestras sin promoción.
Muestra de huapango en el malecón ‘Agustín Lara’ de Pánuco.
Muestra de huapango en el malecón ‘Agustín Lara’ de Pánuco. (Aristeo Abundis )

Panúco

El norte de Veracruz, específicamente el municipio de Pánuco que presume ser la cuna del huapango, tiene acotada la difusión cultural y el folclor que le representan una gran riqueza aseguró la promotora independiente de la cultura huasteca, Juana María Balderas Camacho.

Ante esta riqueza, destacó la entrevistada que desafortunadamente se ha mal interpretado el concepto de política y la difusión cultural y el apoyo se ha perdido entre las luchas por el poder y las elecciones a diferentes cargos públicos de decisión popular.

Balderas Camacho interpreta de esta manera el hecho de que otros estados como Tamaulipas y Querétaro hayan alcanzado grandes niveles de difusión de la cultura huasteca con trascendencia nacional e internacional, mientras que en la zona norte de Veracruz, salvo algunos pequeños esbozos de festivales culturales, no se han dado actividades de verdadero impulso, y están casi desapareciendo las escuelas de huapango, los talleres de música folclórica y las escuelas de violín, jarana y guitarra quinta, que le dan vida a los sones que se interpretan en el baile del huapango que es la identidad regional.

Señaló que en algún momento Pánuco fue la capital mundial de esta expresión cultural y folclórica, su colorido y su misticismo como mezcla del tablao español y la tarima huasteca dieron como resultado esta identidad que ahora ante la falta de apoyo oficial se va literalmente desapareciendo y ya no existen muchas posibilidades de recuperar la tradición si se sigue en este contexto.

Dijo que la cultura de la zona se ha perdido entre la política y las elecciones, y puso como ejemplo que ha habido elecciones en el 2013 para presidente municipal y diputados locales, y para legisladores federales en el 2015, y habrá en el 2016 para gobernador y diputados locales, en el 2017 serán elecciones nuevamente a presidente municipal y el 2018 las presidenciales y nuevamente gobernador del estado, es decir del 2015 al 2018, una elección por año, y ni un solo festival cultural de alta magnitud ni realizado ni programado.

Un evidente reflejo de las prioridades de las políticas públicas y sus personajes principales en la zona.

Juan María Balderas finalizó señalando que se debe tomar en cuenta la necesidad de reactivar el ámbito cultural como esencia, identidad, mecanismo de esparcimiento, y sobre todo como una forma de expresión que haga a un lado cualquier comportamiento antisocial, irregular y delictivo, impregnado en la sociedad.