Cultura indígena ante la gente que discrimina

La falta de interés de los 'urbanos' por aprender, entender y aceptar las tradiciones y sociedades maternas, condena los pueblos a su aislamiento.
Miembros de comunidades indígenas llegan a las ciudades a vender sus productos, pero son víctimas de discriminación.
Miembros de comunidades indígenas llegan a las ciudades a vender sus productos, pero son víctimas de discriminación. (Especial )

Tampico

Desde la colonización, la historia de los nativos huastecos fue igual que casi todas las poblaciones indígenas del país; huir, esconderse y aislarse.

Para la nueva raza, la mestiza, la población mexicana contemporánea, la raíz de su pueblo no es un motivo de orgullo: visten sus prendas si es moda; las lenguas no se traspasan; ni las costumbres.

Jorge de la Peña El Cuentacuentos relató tras la publicación de su libro que existen historias, cuentos en lengua materna que dependen de los recuerdos de los viejos de los pueblos, con el riesgo de perderse, porque no están escritos; el activista Víctor Hugo Ortíz relató que en un recital literario en una comunidad indígena de Veracruz, durante un relato de textos en náhuatl, varios residentes salieron a ante la sorpresa de la existencia de poesía en su lengua nativa.

Pero lejos de esos pueblos, los indígenas que salen buscando monedas vagan en las calles y son ignorados, todo: su historia, su lengua, su físico.

"Es un problema antropológico, somos una sociedad que discrimina" comenta el corresponsal del Seminario de la Cultura Mexicana, José Antonio Cruz Álvarez.

"A los largo de 500 años hemos buscado vernos mejor y sentirnos bien, una apariencia y aprendizaje, pero no hemos podido tomarles de la mano y darles un bienestar, nutrición salud, vivienda, servicios públicos, ni aprender de ellos.

Detalla que desde tiempos inmemoriales existe Tampico con evidencias arqueológicas "Nuestra ciudad es Milenaria".

Durante el saqueo, destrucción y la venta de indígenas de Tampico y Pánuco como esclavos por parte de Cortés, Sandoval, Alvarado, Nuño de Guzmán, Luis Carvajal y de la Cueva entre 1522-1580 y posteriormente José de Escandón entre 1750-1770 - explica- la población huaxteca -por su escritura original- se refugió y huyó a las serranías, donde hoy todavía se encuentran en Aquismón, Tantoyuca y lugares alrededor.

"Tampico celebró hace unos días una fundación hecha por comerciantes españoles, criollos, mestizos provenientes de Altamira y desgraciadamente no podemos celebrar, ni conmemorar la desgracia de nuestros pueblos originarios, la miseria, la pobreza y la marginación, la desnutrición y la falta de atención en salud y bienestar que por 497 años hemos mantenido aislados" "La zona urbana no se siente huasteca, es mentira que seamos realmente huasteca, somos el centro radiante de la región, pero los huastecos que andan caminando por las calles, venden cosas en las banquetas, descalzos; no hay un centro cultural huasteco que resalte sus artesanías, y peor aún, no hay albergues, ni educación o centro de asistencia... a la gente urbana no les interesa y no quiere saber de ellos".

El principal problema, detalla, es la falta de un programa de vinculación social, no solo para castellanizarlos, que advierte como otro problema, sino de crear lazos.

"Las pocas escuelas que hablan dialecto no se encuentran aquí, se encuentran en las serranías, pero ellos difícilmente llegan a tener educación superior... no existe sistema bilingüe materno, existe en SLP en el área rural, municipios rurales, pero es para castellanizarlos".

Explica que esta discriminación de pueblos indígenas no es lejana y que incluso en Pueblo Viejo, frente a Tampico, existen los pueblos La palma el Chachahual que tienen comunidades indígenas.

Comenta que en algunas zonas del sur del país, en Oaxaca o Yucatán, ya existen programas para buscar fomentar la cultura y la educación en lengua nativa, así como la promoción de productos para exportación.

"Oaxaca tiene escuelas de arte de barro negro o de los tejidos yucatecos mayas que ya están exportado, hay empresas comunitarias artesanales que sacando sus productos del país y están ganando y están haciendo que sus hijos estudien, siempre resaltando su raíz".

El tema de castellanizar a individuos indígenas, sociabilizarlos con el mundo contemporáneo trae en muchos de los casos un problema; que también busquen ser lo que les discrimina.

"Tienen que aceptarse tal y como son porque terminan por querer sentirse en estatus sociales de otros, pero el problema es que nosotros tenemos que entender el proceso histórico".

Una de las herramientas podría ser crear esa vinculación en ambos lados desde la educación primaria, para sensibilizar a la sociedad urbana y que aprendan a darse espacios laborales, dignos para la inclusión de las sociedades indígenas.

"Pero no le interesa, para el urbano, el pasado no sirve de nada, no es su presencia.

Pero para el que vive en el campo es importante su pasado y quiere convertirlo en su presente, para que sea valorado".