Con música, las familias celebran a sus muertos

Desde temprano, las familias comenzaron a llegar a los cementerios de la ciudad, acompañados de diversos objetos, flores y utencilios de limpieza para adornar las tumbas de sus difuntos.
Los familiares llenaron los panteones para rezar, acompañar y adornar las tumbas de sus muertos.
Los familiares llenaron los panteones para rezar, acompañar y adornar las tumbas de sus muertos. (Arturo Andrade y Alicia Sánchez)

León, GTO.

Nadime tenía 24 años cuando murió. Su enorme sonrisa y su cabello rubio permanecen tras un vidrio que refleja el color anaranjado de los pétalos que cubren su última morada.  Como la suya, miles de tumbas fueron arregladas este fin de semana.

Los panteones se convirtieron en fiesta este Día de Muertos, con música, botanas, flores y también, muchas lágrimas. 

Desde temprano, los cementerios recibieron la visita de familiares que acudieron a convivir con sus difuntos.

Muchos se quedaron todo el día ahí, entre las tumbas, como día de campo. 

Aunque van principalmente a realizar la limpieza de las tumbas, también los leoneses acostumbran acompañar a sus difuntos en el Día de Muertos. 

Además de escobas, cubetas, jabón y lijas, las familias también llevan algún alimento práctico, como tostadas o sándwiches para permanecer todo el día junto a sus seres queridos que ya partieron. 

“Venimos cada año a quedarnos aquí con mi papá, a él le gustaba mucho que fuéramos al parque a comer tostadas de carne tártara, por eso estamos aquí desde el 2010 y le traemos sus tostadas”, explica la señora López, hija de Don Elpidio.

Ahí, entre lápidas y frases cariñosas, las familias recuerdan a sus parientes y elevan oraciones por el descanso de sus almas. 

Policía Municipal vigiló los accesos a los panteones mientras que elementos de Tránsito Municipal apoyaron con la circulación vial.

Debido al aumento de visitantes a los panteones, en algunas calles cercanas se prohibió el estacionamiento de vehículos.  

Caminando, miles de leoneses entraron a los 12 panteones que hay en León.

La asistencia estimada para este Día de Muertos fue de 130 mil visitantes, según informaron autoridades. 

El dos de noviembre es el día en el que entrar a los panteones no da miedo, ni permanecer pocos metros arriba de los cuerpos. 

En las tumbas más elaboradas, que tienen forma de pequeña capilla, se ve reciente la pintura y los vidrios lucen impecables.

Adentro, junto a los epitafios, se encuentran una escoba y un trapeador.

La limpieza es evidente.  

Aunque hubo compradores que se quejaron de los excesivos precios de las flores, los panteones lucieron llenos de colores, principalmente naranja y morado.  

Miles de flores perfumaron el aroma a muerte de los cementerios.

Pocos eran los nombres que no tenían flores debajo. 

Apenas hace dos días los ramitos de flores se ofertaban en 35 pesos; ayer, un ramito de media docena de flores de cempasúchil costaba diez pesos. Niños los ofrecían ya dentro de los panteones, a la gente con la que se topaban entre las tumbas. 

“Deme ya nomás 10 pesitos, doña”, dijo el niño.

“Es que el Día de Muertos ya está pasando”.