Se cumplen 10 años de 'Cuentos Antinavideños'

El proyecto teatral se presentará del 19 al 30 de diciembre, excepto 24 y 25, en el Teatro La Capilla.
Las pequeñas obras de teatro revelan una época en la que mucha gente se siente sola y expuesta ante un mundo al que nada más le interesa los regalos y el mundo material.
Las pequeñas obras de teatro revelan una época en la que mucha gente se siente sola y expuesta ante un mundo al que nada más le interesa los regalos y el mundo material. (Especial)

México

Hace diez años, el director y dramaturgo canadiense Boris Schoemman trajo a México un proyecto teatral llamado Cuentos Antinavideños. La idea era presentar en el escenario una serie de lecturas dramatizadas que se parodiarán las fiestas decembrinas y le imprimiera un sello de humor negro a estas fechas.

Pavos que cuestionan por qué deben ser comidos en navidad, un Batman que asume el rol de Santa Claus y una mamá foca son algunos de los relatos que este año se presentarán desde mañana y hasta el 30 de diciembre, excepto 24 y 25, en el Teatro La Capilla de la Ciudad de México (Madrid, 13, Col. Coyoacán).

Bajo la dirección de Angélica Rogel y con la participación de los actores Gabriela Guraieb, Mario Alberto Monroy, Carolina Garibay, Miguel Conde y Jair Torres Baizabal, el proyecto está basado en los Cuentos Negros de Yvan Bienvenue, dramaturgo canadiense que anualmente convoca a escritores a desarrollar textos para un solo actor con elementos mínimos.

En entrevista con MILENIO, Rogel comenta que la idea es recordar la navidad no tan felizmente: "Boris retomó el proyecto, e hizo una convocatoria para escritores y dramaturgos mexicanos. Se inscribieron bastantes, se eligió un ganador y a varios finalistas. Al ganador se le dio un premio y junto a los finalistas se produjo su cuento".

Este año el ganador es Yo tenía una mamá foca, de Daniel de la O. El resto de las lecturas dramatizadas son: Batman Claus, Mis Lucero, Huevo frito y El orgullo de la familia. Las puestas en escena se presentan a lo largo de una hora y media, pues cada lectura dura entre 15 y 20 minutos, menciona.

Para la actriz de obras como El pequeño Arcadio o por poco el Pequeño Hamlet, Rey Lear y Lirios del Cielo, entre otras, lo más atractivo de este proyecto son las anécdotas personales a las que pueden remitirte las narraciones: "De alguna manera te sientes identificado con la situación. Por ejemplo: en esta época siempre se habla de los romeritos, nunca nos hemos preguntado por qué comemos pasto enchilado, pero cuando te lo dicen en el escenario lo empiezas a pensar".

Este año la mayoría de los relatos se refieren a los pavos, y sobre lo que ellos piensan de ser la comida principal de la Navidad: "Hay un cuento donde uno de estos animales dice: 'a nosotros nadie nos preguntó si somos católicos y queremos formar parte de la reunión'. El año pasado hubo muchos Santa Claus", dice Rogel.

Otro atractivo de estas pequeñas obras de teatro es que son un reflejo de una época en la que mucha gente se siente sola y expuesta ante un mundo al que nada más le interesa los regalos y el mundo material: "El humor negro y la nostalgia que se unen en los antinavideños ––en la que se ven personajes solitarios que no se adaptan a lo que la sociedad pide como la forma de realizar una fiesta: compartir estos días con la familia y los amigos––, contrasta con lo que se ve en el escenario", argumenta.