'Sones y danzones de buena madera'

El Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México ha lanzado su tercer disco, que incluye arreglos a piezas de música tradicional mexicana y algunos danzones.
Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México.
Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México. (Especial)

Se conocieron en la materia Música de Cámara en la Escuela Nacional de Música y en 2001 formaron el Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México, actualmente integrado por Sayil López y César Lara (ambos fundadores del grupo), Joaquín Olivares y José Luis Segura. El ensamble en cuarteto, dice Lara, "nos ha dado muy buenos resultados, lo hemos disfrutado mucho y nos ha permitido explorar muchos terrenos". Los músicos han puesto un énfasis especial en contar con un repertorio original para el formato, de ahí su relación con compositores consagrados y jóvenes que han escrito obras y arreglos específicamente para cuatro guitarras.

Luego de Jícamo a cuatro (Clave Producciones) y ...A cinco (Urtext), el Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México ha lanzado su tercer disco: Sones y danzones de buena madera (Tempus Clásico), que incluye arreglos a piezas de música tradicional mexicana y algunos danzones. Lara cuenta que durante el centenario de José Pablo Moncayo estuvieron tocando en sus conciertos el célebre Huapango, el cual le encantó a la gente. Esto derivó en hacer un álbum que reuniera material relacionado con el son y el danzón. Agruparon piezas
como Danzón No. 2, de Arturo Márquez; Nereidas, de Amador Pérez Dimas, y Sones de mariachi, de Blas Galindo, así como canciones del dominio público como "La llorona", "La bruja" y "Son de la negra", para encargar los arreglos para cuarteto de guitarras.

La música fue grabada con una docena de instrumentos del laudero Abel García López, cuya característica es que sus cajas armónicas fueron construidas con maderas mexicanas de gran calidad. De acuerdo con el guitarrista, "se trataba de encontrar una alternativa de maderas nacionales a las que usualmente se utilizan en la construcción de instrumentos de concierto y que son muy finas. Además de que el sonido es de la misma calidad, su costo es mucho menos elevado, además de que cada guitarra tiene una personalidad diferente en cuanto a coloratura. Como trabajamos con ellas durante un año nos dimos cuenta de cuáles tenían un color más brillante, cuáles un sonido más dulce y así utilizarlas lo mejor posible en la grabación".

El disco Sones y danzones de buena madera está hecho a la mexicana, en sentido literal de la frase, indica César Lara. "Aunque a veces el término resulta despectivo, aquí es lo contrario. Todo el disco está hecho con músicos mexicanos, con obras mexicanas tocadas en instrumentos de maderas mexicanas. Es uno de los pocos discos que se han grabado con guitarras nacionales; siempre encontramos discos de artistas nacionales, pero con instrumentos de lauderos europeos o estadunidenses".