El Cuarteto Nandayapa prepara concierto en el 'Poli'

La semana próxima y acompañado por la Sinfónica del IPN, la agrupación, formada por los herederos de don Zeferino, interpretará obras de su padre y su tío.
Óscar, Norberto y Javier, descendientes de una familia de músicos que se remonta a su abuelo Norberto.
Óscar, Norberto y Javier, descendientes de una familia de músicos que se remonta a su abuelo Norberto. (Especial)

México

Zeferino Nandayapa (1931-2010), asegura su hijo mayor, Óscar, "hizo llegar la marimba a las más altas esferas, a los grandes teatros y las grandes salas de concierto para que tuviera un lugar de relevancia en los ámbitos de la cultura en México. Mi padre logró que la marimba tuviera una interacción con las orquestas sinfónicas del país a través de la transcripción de obras clásicas y tradicionales para este formato".

Amén de difundir el repertorio popular de la marimba chiapaneca, don Zeferino interactuó con varias orquestas sinfónicas, además de grabar con su cuarteto obras de música de concierto: "Eso le valió ser considerado el mejor marimbista de México y de muchas partes del extranjero", dice el músico.

Recuerda que él y sus hermanos veían a su padre actuar en las salas de concierto y ganar reconocimiento: "También lo veíamos en los estudios de grabación para hacer música incidental para películas, así como para diversos artistas populares, lo que nos llamaba mucho la atención porque era vivir una especie de glamour. Aunque no tuvimos la suerte de nacer en Chiapas, estuvimos rodeados de la marimba y el sentimiento chiapaneco".

El mayor de los Nandayapa comenzó a tocar a los 12 años; luego, sus hermanos se fueron interesando en el instrumento. Hacia 1976, cuando se acercaba el cumpleaños de su padre, "empezamos a tratar de aprender la marimba y le preparábamos una sorpresa musical. Sin embargo, nos sorprendió en los ensayos y nos preguntó que si realmente nos interesaba el instrumento, a lo que respondimos que sí. Ahí empezó prácticamente nuestra carrera: Norberto, Mario y un servidor debutamos en 1977 en el Museo Carrillo Gil, y en 1989 se incorporó Javier, el más chico de los hermanos. Desde entonces hemos trabajado como familia. Actualmente Norberto, Javier y yo llevamos el legado de la música de nuestro padre".

Complementado con la marimbista Sandra Moreno —pues Mario Nandayapa trabaja de forma independiente—, el Cuarteto Nandayapa realizará la próxima semana dos conciertos con la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional: se presentará el jueves 9 de julio a las 7 de la noche y el sábado siguiente a la una de la tarde en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del IPN.

El marimbista comenta que el repertorio incluye "Lindo Veracruz" y "Al son de la marimba", obras de su padre que congregan música tradicional veracruzana y chiapaneca con arreglos para orquesta sinfónica. "También vamos a tocar otra obra suya, Fantasía profana, que incluye tres temas: '15 de mayo', 'Fidelidad' y 'Soctón Nandalumí'. Otra pieza será Grijalva, obra de mi tío, René Ruiz Nandayapa, rapsodia chiapaneca con un estilo similar al Huapango de José Pablo Moncayo".

Si el grupo trabaja como cuarteto es porque sigue las enseñanzas de don Zeferino, afirma Óscar: "Cuando mi papá hizo sus transcripciones para transportar la marimba a la música de concierto lo hizo en una reducción a lo que sería un cuarteto de cuerdas. Su teoría era que el montaje de las obras debería basarse siempre en este formato, en el cual el papel del chelo se toca en la parte grave de la marimba, en la segunda voz la parte de la viola y, en la más aguda, el violín. El grupo lo hemos llegado a integrar con muchos más marimbistas, pero siempre pensando en el cuarteto de cuerdas".

Instrumento de larga tradición familiar

Director de bandas de música popular, Norberto Nandayapa, padre de Zeferino, también fue constructor de marimbas, comenta Óscar. "Zeferino se dedicó a tocar el instrumento, mientras que su hermano mayor, Alejandrino, fue considerado por muchos años el mejor constructor de marimbas del estado. Es decir, los hermanos hicieron una muy buena mancuerna. Mi tío murió en 1989, pero mis primos aprendieron el oficio y también están construyendo instrumentos. Cada una de las familias continuamos con la labor de nuestros padres".

Aunque los hijos de Óscar Nandayapa no siguieron los pasos musicales de la familia, la hija de Norberto comienza a interesarse en el instrumento, dice el primero: "Ya forma parte de un grupo infantil de marimba y, a sus 12 años, está comenzando a tocar. Mi hermano Mario, como te dije, continúa de manera independiente, trabajando con sus hijos Tania Xachel, Daniel y Mario, que también tocan el instrumento. También está el hijo de mi hermano Javier, quien apenas tiene tres años, pero seguramente va a seguir la tradición, que se remonta a muchos años...".