Cuarteto Latinoamericano: tango y nueva música

El conjunto aborda diversos lenguajes con el bandoneonista Daniel Binelli e interpreta obras de una decena de jóvenes compositores mexicanos.
De izquierda a derecha, Arón, Álvaro y Saúl Bitrán y Javier Montiel.
De izquierda a derecha, Arón, Álvaro y Saúl Bitrán y Javier Montiel. (Sergio Yazbek)

México

El tango y la música nueva confluyen en las dos propuestas discográficas recientes del Cuarteto Latinoamericano. En Tango evolución (Quindecim, 2014) colabora con el bandoneonista argentino Daniel Binelli, mientras que en Tetraktys (Urtext, 2014) estrena obras de una decena de autores mexicanos muy jóvenes.

El grupo, integrado por Saúl y Arón Bitrán en los violines, su hermano Álvaro en el violonchelo y Javier Montiel en la viola, ha tenido diversos acercamientos al tango. Arón comenta en entrevista con MILENIO que han tocado con Binelli en varias ocasiones y en diversos países: “Parte del repertorio del disco son obras de Binelli, por lo que luego de tocarlas juntos en varias ocasiones decidimos grabarlas. Él accedió encantado y de inmediato integramos un repertorio que incluye varias de sus obras, un par de arreglos a la música de Piazzolla y otros muy personales a tangos antiguos de Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese y Horacio Salgán”.

Decidieron bautizar el disco Tango evolución porque, dice Arón, “va del tango de los años 15 y 20 del siglo pasado hasta obras compuestas por Binelli especialmente para el disco, pasando por el imprescindible Piazzolla. Mis hermanos y yo nacimos en Uruguay y crecimos oyendo tango como parte indisoluble de nuestro entorno cultural. Llegó un momento en nuestras vidas en que hemos aprendido a tocarlo junto a grandes maestros”.

Sus primeros encuentros con el tango fueron hace casi 20 años “con César Olguín, el gran bandoneonista argentino-mexicano, con quien hemos trabajado mucho y ha sido nuestro maestro en el lenguaje de esta música. A la hora de tocar el tango hay una serie de gestos e inflexiones muy peculiares que fuimos aprendiendo con César. Esto se ha incrementado gracias al trabajo con Binelli, otro gran maestro. Hoy en día es un lenguaje con el que nos sentimos muy cómodos”.

Aunque el Cuarteto Latinoamericano ha presentado conciertos de música clásica en Argentina, nunca ha abordado el repertorio tanguero con Binelli u Olguín. “Me imagino que hay algún asunto de resistencia a esta innovación del tango —considera el violinista—. No se ha dado que nos presentemos allá como proyecto tanguístico. Estamos contemplando presentar el disco en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, dedicada a Julio Cortázar y Argentina. Si esto no se confirma, sin duda, lo haremos en el Distrito Federal el próximo año”.

Otros horizontes

Las obras incluidas en Tetraktys, álbum que se presentará en la Sala Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes el próximo 20 de septiembre, son resultado de un taller de composición impartido por Enrico Chapela y Enrique Mendoza en el Núcleo Integral de Composición (Nico). Destinado a autores muy jóvenes, estuvo dedicado a la creación de cuartetos de cuerdas.

A lo largo de un año, los alumnos presentaron bocetos de las obras a los músicos y discutieron con ellos sus posibilidades técnicas. “Se hizo una depuración y procedimos a grabar las piezas de Eugenio Casillas, Mateo Nossa, Eduardo Palacio, Antonio Flores Castro, Jean Angelus Pichardo, Juan Andrés Vergara, David Lemus, Roberto Sarti, Miguel Rivera y Juanra Urrusti. Es un ciclo que se cierra magníficamente: desde que las obras se gestaron hasta su presentación al público en su versión grabada y en vivo”, comenta Bitrán.

La única constante en este proyecto, agrega el violinista, “es que no hay ninguna constante. Las diez obras son radicalmente diferentes, lo cual nos parece muy interesante y habla muy bien de los maestros en el sentido de no imponer ninguna estética, sino exigir siempre una máxima calidad desde el punto de vista técnico. La única constante de la que puedo hablar es la calidad de la escritura; los lenguajes son muy variados: hay desde obras tonales hasta aleatorias, pasando por alguna que otra un poco neorromántica, otras incluso con estructura serial. Hay una riqueza de lenguajes muy de nuestros días”.

Heredero de Piazzolla

Especialista en el lenguaje del tango, Daniel Binelli (Buenos Aires, 1946) abrevó de estas tendencias con los maestros. Arón Bitrán explica que, “de alguna forma, es heredero directo de Astor Piazzolla, pues fue el bandoneonista que eligió para que tocara con él en los últimos años con su sexteto. Él nos ha dicho que con nosotros se siente mejor que con nadie tocando tango, lo que es un aval muy emocionante”.

Binelli ha sido influido por Piazzolla, así como por los grandes maestros del tango clásico, agrega el violinista: “Fue bandoneonista de Troilo y Pugliese, por eso conoce tan bien el tango tradicional. Sin embargo, sus inquietudes como compositor son diferentes. Ha tenido una formación muy sólida como músico y conoce perfectamente lo más contemporáneo de la música de concierto. La fusión que hace de todo esto es muy personal, un lenguaje único. Aunque viene de la tradición, su aportación es realmente personal en un género que no deja de evolucionar”.