Crítica de artes visuales: Archivos (los muertos y los vivos)

Nos brinda Marcela Armas un juguete ocurrente: un vórtice electromecánico, elaborado con libros de texto endurecidos con resina y troquelados en forma de engranes que sobre sí mismos van girando ...
El Monsther Gordillo Freak Show.
El Monsther Gordillo Freak Show. (Luz María Carmona)

México

En estos tiempos de ofensivas y resistencias laborales, han hecho fortuna algunas metáforas de carácter visual. Ironía concisa, la de Naranjo: diminuta escuela en ruinas, agarrada de la cumbre de cualquier serranía. Dentro del globo pregunta el maestro: “¿Entendieron lo que es la reforma educativa?” Esta idea la desarrolla Gil Antón con su analogía del autobús desvencijado que, al borde del precipicio, va subiendo por una terracería llena de baches, mientras las autoridades elaboran exámenes de conducción.

¿Qué función, en este desastre, desempeña el libro de texto gratuito? Sin formular una respuesta directa, nos brinda Marcela Armas un juguete ocurrente: un vórtice electromecánico, elaborado con libros de texto endurecidos con resina y troquelados en forma de engranes que sobre sí mismos van girando sin más objeto que su propia continuidad. Abstracción analógica de lo que vemos en el video que acompaña la pieza: van pasando páginas, temas, ciclos escolares, a ritmo de segundero, mientras en la fábrica el archivo muerto del gobierno queda reducido a viscosa pulpa gris, destinada a dar sustento a la doctrina. (Boletas del fraude dando cuerpo a lecciones de democracia...)

Adornado con la cita de rigor espigada, con todo y errata, del maestro francés, este tropo, menos conceptista que culterano, nos propone la siguiente enseñanza: La carga política y simbólica de los libros no está únicamente en sus contenidos (¿fenotípicos?) sino también en su “código genético”. Idea o bien confusa, o bien trivial. Bastará con que nos sigamos organizando para transformar mañana mismo aquella carga, sin necesidad de suprimir el reciclaje.

A tenor del proyecto curatorial llamado “Por amor a la disidencia”, hemos de entender que este vórtice incorpora “la antigravedad como vector fundamental, al tiempo que la reflexiona como una reacción disidente”. ¿Cómo dice usted? Pues sí, pero aun cuando no signifique gran cosa, ¿qué mejor manera de reconducir la rebeldía juvenil hasta hacerla atractiva para la propia banca?

Con cuánta gracia solidaria, en cambio, cantó la Teatrera Solitaria, Leticia Pedrajo, para el plantón de maestros nuestro Himno Pedagógico Nacional: No corro, no grito, no empujo, / no analizo, no comprendo, no replico: / memorizo, memorizo, memorizo / como lorito, solo repito. No lo olvidéis, ¡oh hijos míos que aspiráis a dicidir en estas salas de la autonomía!

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Marcela Armas: Vórtice. MUAC. Hasta el 02.02.2014