Crítica de música: Irán en la Fonoteca Nacional

Hace nueve años Azam Ali y su esposo Loga Ramin Torkian unieron fuerzas con la programadora Carmen Rizzo y dieron vida a Niyaz.
Loga Ramin Torkian y Azam Ali.
Loga Ramin Torkian y Azam Ali. (Especial)

México

Al escuchar el vocablo Niyaz, uno estaría tentado a pensar que se trata de un grupo de jazz contemporáneo que hace un juego de palabras con su nombre, como los franceses bautizados No Jazz, que mezclan la electrónica y la música cubana con el jazz. Pero Niyaz es una palabra que, en persa y urdu, significa anhelo, nostalgia, elementos que inundan la música del trío que se ha presentado en el Festival Internacional Cervantino y que mañana tocará en la Fonoteca Nacional a las 20:00 horas (entrada libre).

Nostalgia y anhelo por sus raíces, por su cultura originaria. Músicos iraníes radicados en Montreal, hace nueve años la compositora y cantante Azam Ali y su esposo, el compositor y multinstrumentista Loga Ramin Torkian, unieron fuerzas con la programadora y productora estadunidense Carmen Rizzo y dieron vida a Niyaz. Su deseo era lograr una unión musical entre los universos de la cultura tradicional de su país y regiones circunvecinas con el mundo de nuestros días. El propósito de su música: tratar de iluminar el camino de los inmigrantes que rondan por el mundo, las minorías étnicas y los grupos religiosos que luchan por mantener su identidad.

En conferencia de prensa telefónica, Azam Ali dijo hace unos días que el público recibe “un mensaje social con nuestra música. Queremos decirle a la gente que la dignidad humana es más importante que nuestra identidad cultural o religiosa. La música y el mensaje de Niyaz llevan al oyente a una búsqueda filosófica que se adentra en las profundidades humanas. Ofrece esperanza contra la injusticia y la opresión. Se trata de un homenaje universal a la belleza, a la diversidad cultural y espiritual, a la libertad y la dignidad para todos”.

Sus canciones provienen del folclor tradicional afgano, kurdo, iraní y turco, así como de la poesía tradicional, que encuentran acomodo en la música electrónica, de la que no hay abuso. Azam Ali explica que gran parte de la música que realizan “proviene de regiones en donde habitan minorías étnicas del Oriente Medio, lugares donde la gente ha sufrido opresión. Queremos mostrar lo hermoso que estas culturas son porque nos inspiramos en ellas mismas. Cada concierto lleva a una experiencia de conexión a través del lenguaje universal de la música: el amor”.

Toda una experiencia que abre los sentidos, necesario antídoto contra el ruido que nos rodea en la vida cotidiana, será la presentación de Niyaz, integrado por Azam Ali, voz y dulcimer; Loga Ramin Torkian, lafta y kamaan; Brian D’Oliveira, programación y teclado, y Salar Nader, tabla y Zakariyya Cammoun, ingeniero de sonido.