Crítica de libro: Paz, retrato a lápiz

Julio Hubard se dio a la tarea de armar una biografía de Paz narrada por él mismo.
'También soy escritura. Octavio Paz cuenta de sí'. Edición de Julio Hubard. Fondo de Cultura Económica, México, 2014.
'También soy escritura. Octavio Paz cuenta de sí'. Edición de Julio Hubard. Fondo de Cultura Económica, México, 2014. (Especial)

México

El centenario de Paz ha traído consigo varios títulos, algunas reediciones y otras novedades que invitan a emprender una atenta relectura de la obra. Habrá que recordar que autores como Christopher Domínguez Michael, Jorge Aguilar Mora, Enrique González Rojo, Xavier Rodríguez Ledesma, Enrico Mario Santi y Armando González Torres se han ocupado del pensamiento crítico de Octavio Paz, asunto un tanto complicado si se tiene en cuenta que la poderosa figura de Paz inhibía a la crítica, y que no fueron pocos los que retrocedieron ante los retos propuestos por él, “y menos aún quienes han emprendido una crítica meticulosa y honrada, generosa pero intransigente, del pensamiento de un poeta”, como reconoce Domínguez Michael.

Si examinar la obra paciana era un tanto compleja, hablar de su vida se convertía –a veces– en un intrincado laberinto. Hay entrevistas que retratan al poeta, en una especie de close-up, aunque en realidad no son muchos los acercamientos que permitió a su persona. Como referencia a la vida de Paz también están varios libros de ensayo que se sustentan de ese tono testimonial y memorioso, lúcido y estructurado, irónico y revelador: implacable y, a la vez, conciliador.

Julio Hubard se dio a la tarea de armar una biografía de Paz narrada por él mismo. El libro está divido en seis apartados, insertados en orden cronológico, dan cuenta de las complicidades, vicisitudes, alegrías y tropiezos que tuvo el poeta. Se trata de confidencias, minucias históricas y reconocimientos a distintos escritores.

Paz nació en 1914, cuando el país se encontraba en plena lucha revolucionaria. Su vida familiar se polariza entre dos figuras: su abuelo Irineo Paz, escritor, intelectual y allegado al gobierno de Porfirio Díaz y, su padre, Octavio Irineo Paz, simpatizante de la Revolución Mexicana, cercano a Emiliano Zapata. Pasa una temporada de su niñez en los Estados Unidos, en donde describe que sufrió de bullying por parte de sus compañeros: a sus 5 o 6 años no hablaba inglés y debía pedir una cuchara, por lo que decidió quedarse en silencio y renunciar a comer su lunch. Una maestra lo observó y se acercó a él, preguntando el motivo de su conducta. Pronto sus compañeros se reunieron en torno a él y le decían “cuchara”, hecho que no tardó en disiparse cuando aprendió a decir spoon.

Hubard hizo un acucioso seguimiento a la obra de Paz, un retrato a lápiz, en donde se extrañan las referencias a los títulos, conversaciones, artículos; es decir, las coordenadas de este mapa vital. No obstante, es una útil guía.