Crisis en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca

El pintor Francisco Toledo solicita una auditoría.
Sin recursos del gobierno estatal desde hace 11 meses.
Sin recursos del gobierno estatal desde hace 11 meses. (Luis Alberto Cruz)

Oaxaca

Ayer el Departamento de Comunicación Social del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) envió un boletín que explicaba que “ante la indiferencia del gobierno del estado de Oaxaca con respecto al museo, que ya cumple 11 meses sin subsidio”, la asociación civil Amigos del MACO declaraba “insostenible” su situación financiera y se veía obligado a plantear el cierre del sitio. Minutos más tarde, por correo electrónico, Francisco Toledo, fundador del recinto y miembro de dicha asociación civil, se deslindó de esta decisión: “No fuimos consultados el fundador ni demás miembros del patronato del museo”.

Por la tarde, la coordinadora del museo, Cecilia Mingüer; el presidente de Amigos del MACO, Rubén Leyva, y los pintores Luis Zárate y José Villalobos dieron una conferencia de prensa en la cual expusieron lo que Leyva consideró “un alejamiento del gobierno de la cultura de Oaxaca”. Consideró que desde hace tres años ha existido un “desdén” que también se hizo evidente en la dilatación en el nombramiento de un secretario en el sector. Más de 10 meses pasaron sin un titular, tiempo coincidente con el retraso en el apoyo económico a este museo.

A la pregunta de si el boletín fue un amago, Leyva respondió: “Nosotros no estamos amenazando. Si se tardan más, nosotros no tenemos más recursos. Teníamos que cerrar, posiblemente, luego de una convocatoria para explicar qué está pasando en el museo. Pero que quede claro: nosotros no queremos cerrar nada; las autoridades son quienes deciden esto al no dar el apoyo convenido”.

Entrevistado en exclusiva tras la conferencia de prensa, Toledo solicitó a las autoridades culturales locales que se realice una auditoría al MACO: “Tenemos que saber en qué y cuánto dinero se gasta”, dijo, “y también es necesario que el gobierno cumpla con sus compromisos, pero debe haber orden en esa institución y alguien lo tiene que poner”. Ante lo que consideró una crisis en el museo, Toledo dijo: “Yo ya tengo 73 años y no quiero involucrarme en el MACO, pero las cosas se tienen que hacer bien”.