“Creemos que eso sólo le pasa a los demás”, dice actor

El año pasado, Francisco de Luna enfrentó una enfermedad sin contar con un seguro médico.
Francisco de Luna participa en la obra "Te juro Juana que tengo ganas".
Francisco de Luna participa en la obra "Te juro Juana que tengo ganas". (Especial)

Monterrey

En septiembre del año pasado, el actor Francisco de Luna vivió en una odisea en su salud de manera imprevista.

La aparición de una hernia cercana al vientre que requirió de una operación. Sin seguro de gastos médicos y recibiendo el apoyo de un doctor, realizó el procedimiento en una clínica particular.

Sin embargo el procedimiento no fue exitoso, pues se contaminó con una bacteria altamente agresiva que, en la mayoría de los casos, mata al paciente en tres días.

De Luna vivió esta situación sin contar con el respaldo clínico o de alguna institución. Al inicio contaba con un seguro que había adquirido de manera particular pero se vio obligado a dejarlo a causa de razones económicas.

“Son circunstancias por las que pasamos muchos mexicanos: alcanza para sobrevivir, no más”.

Tras conocerse su delicada situación, la comunidad teatral de la localidad se solidarizó a través de las redes sociales. La actriz Janina Villarreal organizó la función de la obra La Estación donde la totalidad de la taquilla se otorgó a De Luna.

“Sentí mucha pena al principio, soy una persona acostumbrada a valerse por sí misma; pero lamentablemente después de todo el proceso médico y los gastos que implica, me sentía endeudado, por lo mismo mi ánimo era de lucha, estar bien para poder retribuir, para poder seguir adelante”, destacó en entrevista.

Aunque hoy continúa en recuperación y todavía tiene pendiente una cirugía para corregir la hernia inguinal, sin embargo hoy participa en la obra Te juro Juana que tengo ganas, con la dirección de Luis Martín y que se está presentando en el Teatro Fidel Velázquez (en Escobedo) hasta el 30 de noviembre.

El actor comenta que si bien todos se tiene la conciencia de que no se cuenta con algún respaldo médico o social, también se piensa que el problema “le afectará a otro” antes que a ellos mismos.

 “Consciencia siempre hay, claro que como todos, creemos que eso solo les pasa a los demás. La vida moderna es tan acelerada, que ni siquiera dimensionas el tiempo que ya ha transcurrido (…) y lo más importante es que nuestro cuerpo es nuestra herramienta”, refirió.

En particular la situación del teatro en Monterrey, acusa, no es tan buena pues aunado a las pocas funciones que pueden conseguirse para una temporada hay que agregarle que del poco público que asiste, pocos realmente compran su boleto.

Es por ello que la realidad hace complicado afiliarse a la Asociación Nacional de Actores (Anda) pues pagar las cotizaciones que demanda ser socio puede ser complicado.

“Si hablamos de teatro, pues en general salimos poniendo de nuestra bolsa, a menos que sean producciones apoyadas por becas gubernamentales o producciones privadas. Seguimos haciendo esto por amor al arte”.