Corren entre zombis por el Centro Histórico

Participaron 180 personas en el evento, que además de los corredores reunió a otro par de decenas de voluntarios muertos vivientes, quienes sirvieron de obstáculos a los participantes.

Pachuca

La primera Carrera Zombi en Pachuca tuvo como ganador a Oscar Juárez, quien recorrió los tres kilómetros del circuito en el Centro Histórico de la capital “sin perder” ninguna de sus vidas; en la categoría intermedios el ganador fue Víctor Delgado, quien hizo lo propio pero con dos de sus vidas.

Al cierre de las inscripciones hubo 180 personas para participar en el evento, que además de los corredores reunió a otro par de decenas de voluntarios zombis, quienes sirvieron de obstáculos a los participantes que fueron de distintos niveles.

“Todo esto fue para darle vida al Centro. Nos damos cuenta que a las ocho de la noche todo está cerrado, todo está muy solitario, no hay nadie y eso es porque no traemos eventos de ese tipo; que más gente venga a tomarse un café, a estar más tiempo en el Centro Histórico para revivirlo”, comentó Joel Asiain Martínez, organizador de la carrera.

Los tres primeros lugares de cada categoría se llevaron medalla y un premio adicional: tablet para el primero, cámara para el segundo y un pase doble de gotcha para el tercero.

Desde la tarde se reunieron los primeros participantes de la carrera, pero ellos fueron los zombis, quienes con ayuda de los organizadores, o ya fuera por su cuenta, se maquillaron y vistieron para la ocasión.

Tal fue el caso de Jonathan, quien vistió a la usanza militar con piel blanca, sesos por toda la cara, todo adornado con unos pupilentes blancos para en verdad quedar como un no muerto.

“Me gustan los zombis y lo militar, por eso elegí el disfraz”, comentó el participante, quien fungió como uno de los no muertos encargados de robarles la vida a los corredores.

Otros zombis fueron igual de llamativos gracias a su maquillaje elaborado y una elección de vestimenta ensangrentada digna de cualquier película de terror. Hubo otros que un par de líneas de sangre les bastó para sumarse a la fiesta.

La mecánica de la carrera consistía en recorrer los tres kilómetros (de Casa Rule a Loreto y de regreso, metiéndose entre las calles de los barrios altos) pasando obstáculos como llantas, telarañas, cajas y pacas de paja, eso defendiendo los listones colgados en la playera (las vidas) de los zombis, ya que si llegaban sin ninguno quedarían descalificados.

En punto de las siete de la noche, el contingente salió de la puerta principal de Casa Rule para subir rumbo a la calle de Veracruz para darle la vuelta por atrás al mercado Primero de Mayo, bajar rumbo a Loreto y de regreso por Guerrero para luego meterse entre calles (y autos) a Plaza Independencia y tomar rumbo a presidencia municipal.