"Me invitaron de la coordinación Nacional de Música y Ópera"

Con una práctica al piano de tres horas diarias, Sergio Vargas además le dedica tiempo a la cocina y a la natación. Sereno, dice que no sabe a qué se dedicará. Lo pensará en su momento.
Sergio Vargas Escoruela.
Sergio Vargas Escoruela. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

Con 10 años y el día repartidos en tercios, Sergio Vargas Escoruela este verano le dedica tiempo a la natación, otro tanto más a la cocina, donde realiza repostería, alguna ensalada y pasta y tres horas continuas al piano, pues ha sido invitado a participar en un recital como solista en Palacio Nacional.

Debido a su gran capacidad interpretativa, este niño originario de Torreón, desarrollará el recital el 31 de julio en la Capilla de la Emperatriz a las 4 de la tarde y este logro no lo obtuvo como parte de un premio de concurso, sino a invitación expresa de Alberto Cruz Prieto, connotado pianista mexicano reconocido a escala internacional.

"El domingo 31 julio voy a tocar en Palacio Nacional en la Capilla de la Emperatriz, en México D.F., sí, me invitaron de la Coordinación Nacional de Música y Ópera del Instituto de Bellas Artes", apunta el niño pianista, con una alegría que no esconde, pero con una sencillez deseable para cualquier músico con trayectoria.

El programa que desarrollará Sergio Vargas Escoruela considera obras de Bach, Pequeño preludio en Re menor, a Haydn con Piano Sonata No. 34 en Re mayor (detalla que serán los tres movimientos), a Chopin con el Vals brillante en La menor, a Edvard Grieg, Poch de Debussy, Golliwogg's Cakewalk.

"Ese día voy a ir con mi mamá, mi papá, mi hermana y voy a tocar solo", apuntó al tiempo en que su maestra, la pianista rusa Mariana Chabukiani, explicó que se trata de un recital de piano en forma, como solista.

Esta última pieza, explicó la maestra, designa un rincón de los niños: "Golliwogg's Cakewalk era el nombre de la muñeca de la hija de Debussy, entonces es como el baile de la muñeca... es un ciclo de las piezas que el compositor dedicó a su hija, se llama rincón del niño".

Chabukiani estableció que el grado de complejidad del programa que tocará Sergio es alto y serio, no sólo porque no cualquier niño podría tocar estas piezas, sino porque se necesita de una práctica meticulosa, donde las clases personalizadas permiten que el niño en específico desarrolle sus capacidades.

Sergio tiene un semblante sereno y aunque se detalla que participará como parte del ciclo de Jóvenes en la Música del INBA, debido a que tras ganar el concurso nacional de piano Parnassos, Alberto Cruz Prieto se interesó en su calidad interpretativa, él parece no impresionarse ni ser afectado por la notoriedad que ha cobrado.

Su papá, Sergio Vargas, explicó: "Aquí lo importante es que a Sergio no lo invitaron porque ganó el concurso, no es parte de un premio. A Sergio lo invitaron porque Alberto Cruz Prieto quedó sorprendido de lo bien que toca, de sus habilidades y cualidades, esas son palabras mías, lo que quiero decir es que no tuvo un pase automático".

Detalló además que en el ciclo de Jóvenes en la Música no acuden solamente pianistas sino violinistas, guitarristas, cantantes, duetos de piano, es decir, todas las disciplinas donde participan jóvenes hasta de 29 años de edad. De ahí la importancia de la participación de Sergio Vargas Escoruela.

  • ¿Y cómo le haces?, se le preguntó a Sergio, el pianista.
  • ¿Cómo?
  • Tienes escuela, tienes clases de piano...
  • Sí.
  • ¿Tienes otras actividades, lavas los trastes, le ayudas en las actividades a tu mamá?
  • No.
  • Tercia su mamá y dice que sus manos son sagradas. La maestra apunta sin embargo que cocina muy rico.
  • ¿Cocinas?
  • Sí, hago Magdalenas, pay de queso, quequis.
  • ¿Te gusta la repostería?
  • Sí, y también cocino salado...
  • Alguna pasta
  • Sí, fideo, chilaquiles.






Sergio aparte de la escuela en términos formales, las clases particulares de piano, acude a clases de natación.

"Ahorita como falta poquito tiempo, estoy practicando tres horas en el piano todos los días, sin considerar las clases", dijo Sergio, que no siente temor ante el compromiso del recital, aunque en los escenarios, sí le da un poquito.

¿Qué piensas ser cuando seas grande?, se le pregunta pensando que la respuesta inmediata será el ser pianista. Pero lo cierto es que el abanico de posibilidades para este niño es inmenso.

No sé, ya llegará el momento. Ya luego pienso cuando esté grande.

Mariana Chabukiani apuntó que si Sergio asumiera la música como su vocación de vida, forzosamente tendría que emigrar ante la falta de escuelas profesionales en La Laguna.