"Casa Calabaza"

Acabo de asistir a un acto conmovedor y de comunión teatral que me tiene el corazón estrujado y gozoso. 
La obra es un trabajo redondo, brutal, poético y bello.
La obra es un trabajo redondo, brutal, poético y bello. (Especial)

México

Acabo de asistir a un acto conmovedor y de comunión teatral que me tiene el corazón estrujado y gozoso. Maye Moreno es una dramaturga que habita tras las rejas de Santa Marta Acatitla, y la semana pasada salió de prisión (custodiada por una veintena de elementos de la policía y funcionarios penitenciarios) para asistir al estreno profesional de su obra Casa calabaza en Carretera 45 Teatro. Estoy sin palabras, sintiendo que aún hay cosas en el mundillo de la cultura que valen muchísimo la pena, reconciliado con el teatro y, además, agradecido con Maye y con la periodista y promotora cultural Denise Anzures por permitirme publicar la obra de marras en el número reciente de Paso de Gato dedicado al teatro penitenciario.

Tiene por lo menos dos si no es que tres décadas que se realiza el Concurso Nacional de Teatro Penitenciario, un certamen de dramaturgia que es iniciativa del genial criminólogo Juan Pablo de Tavira, quien fue asesinado arteramente en el año 2000. Juan Pablo fue un visionario de lo que debía ser la reinserción social y, convencido, utilizó el teatro como una de las herramientas más poderosas. Casa calabaza es una de las felices consecuencias de tales política y visión. María Elena Moreno Márquez, Maye, convicta a 28 años de prisión por asesinato, ha encontrado en el teatro (específicamente en la dramaturgia) una manera de reconstrucción de la persona. Ganadora de varias emisiones del citado concurso, a ella no la podemos considerar los profesionales de teatro sino como a una colega a la altura de cualquiera de nosotros: eficiente, solvente, con unos universos poderosísimos. Entre sus obras se encuentran Bar Coco, Estoy, Vigilia con velas y Casa calabaza.

No es la primera vez que en la Ciudad de México se estrena la obra de un preso, pero quizá sí es la primera vez que un reo asiste al estreno profesional, fuera de la prisión, de una de sus obras. De verdad fue emocionantísimo asistir a este evento histórico al entrañable espacio de Carretera 45 Teatro. Erandeni Durán, Paola Arias, Mireya González, Gloria Castro y Alfredo Monsiváis prestan cuerpo a la historia en la que la autora recrea su propio crimen. Las razones no están expuestas como lamento ni justificación sino como circunstancias, en donde el azar también tiene enorme papel. La puesta en escena de Isael Almanza conquista la metáfora, evadiendo un realismo chato. Es una dirección inteligente que abre mundos, mientras Luis Eduardo Yee realiza una dramaturgia silenciosa y quirúrgica que privilegia a Maye y su texto. Trabajo redondo, brutal, poético y bello. Los actos amorosos sacuden el alma y la colman.

Carretera 45 Teatro, Juan Lucas Lassaga 122, col. Obrera, jueves y viernes 20:30.