Concluye restauración de Santa Mónica tras 10 años

María Irma Iturbide hace un recuento de este importante proyecto que gestionó 18 mdp con cinco instituciones y aportación de más de 500 padrinos.
La renovación incluyó recimentar la construcción y revelar la fachada original que había estado oculta
La renovación incluyó recimentar la construcción y revelar la fachada original que había estado oculta (Arllete Solano)

Guadalajara

Una caja de sorpresas resultó ser la restauración del templo de Santa Mónica localizado en el corazón de Guadalajara, la cual tomó diez años para completar una serie de trabajos en el interior y exterior que quedarán concluidos en este mes de abril por la asociación Adopte una obra de arte que coordinó el proyecto. La presidenta nacional, María Irma Iturbide, habla de la importancia del proyecto que para hacer la clausura pretende reunir a los benefactores en un evento de agradecimiento.


En la gestión de los recursos radica el mayor mérito, ya que reunir 18 millones de pesos no fue tarea fácil, además Iturbide dice que el proyecto “fue integral, desde reforzamiento, estructura e iluminación”. Fueron alrededor de 550 padrinos los que aportaron inversión necesaria para lograr la magna obra de rescate dado que el edificio estaba en un estado de deterioro avanzado. La arqueóloga señala que la obra se realizó en etapas, la primera fue intensiva y tomó seis años en los que se atendió la fachada por completo, elementos del interior, las azoteas, y la torre, entre otros.


Posteriormente se consiguieron los permisos para poder descubrir la totalidad de una fachada escondida que se pensaba destapar solo un metro pero al final se convirtieron en casi diez que develaron la cara histórica de Santa Mónica que había estado oculta. “A través de Sitios y Monumentos se logró que se pusieran unos tensores para darle mayor solidez al edificio y poder bajar el resto de la fachada pues solamente había estado descubierto el nicho superior donde están dos imágenes Santa Ana y San Joaquín y en el otro frente donde están unos leones”.


Fue hasta el año pasado que se concluyó la liberación total con el apoyo de nuevos padrinos que aportaron parte del recurso. Si bien esta sección resulta de las más visibles y en el interior del templo podría no ser tan visible el monto invertido, Iturbide recapitula que el templo fue recimentado “una parte de los trabajos que fue muy cara y está enterrada; también se cambió por completo el piso de mezquite, que también resultó bastante caro. Se cambiaron las instalaciones eléctricas y hoy está oculta, de ahí se quitaron kilos de alambre que estaban sobrepuesto y claro muy dañado con el riesgo de que en cualquier momento se provocara un incendio. Se eliminaron las humedades que había por todos lados”.


Iturbide comenta que hasta hace cuatro años, debido a las labores de conservación, la construcción estuvo cerrada y de ese tiempo hacia acá se ha instruido sobre las acciones de mantenimiento adecuadas y necesarias. En este sentido resalta que será el capellán del templo, el presbítero Pedro Ortega en quien va a recaer la labor  de mantenimiento a partir de un manual que, aunque ya existía, se ha detallado conforme la restauración.


La presidenta de Adopte una obra de arte ve cerca la conclusión de este importante proyecto y tras tantos años no lo lamenta al contrario, aspira a que las construcciones patrimoniales de la ciudad sean cuidadas y valoradas. “Te encariñas tanto que los llegas a ver casi como tu hijo pero tenemos que enseñar a quien se quede con la custodia del templo a hacer la conservación, el mantenimiento y es parte de lo que se les entregará, un manual de mantenimiento. Y por otro lado buscar tener más hijos para que Guadalajara vaya cambiando el panorama”. 


Instituciones
Fondo de Apoyo a Comunidades para Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal (Foremoba)
Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca)
Dirección General de Sitios y Monumentos de Conaculta
Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
Arzobispado de Guadalajara

Números
18 millones de pesos invertidos
La tercera parte fue aportación de la sociedad civil
10 años restaurando
Entre 500 y 550 padrinos

Restauradores
Karla Jaúregui y Ana Álvarez: fachada
Rigoberto Sánchez y Ana Álvarez: interiores
Empresa de Eduardo Hernández Padilla: azotea, torre y aerodren de ventilación
Álvaro Zárate y María Larios: puertas 
Los arquitectos Raúl Delgado, Salvador de Alba, Modesto Aceves y Jorge Velásquez: segunda fachada 

Sobre el andamio a 12 metros de altura
Francisco y sus hijos 
Joel, Óscar y Francisco