Conarte mantiene una capacitación constante

Tras nueve años de trabajo, las experiencias han sido de todo tipo.
Cada pieza es catalogada.
Cada pieza es catalogada. (Gustavo Mendoza)

Monterrey

Desde el 2005 el Consejo para la Cultura y las Artes del estado (Conarte) ha emprendido un proceso de capacitación y mejoras a los archivos municipales de Nuevo León.

Tras nueve años de trabajo, las experiencias han sido de todo tipo: desde municipios que “resguardan” sus documentos antiguos al lado del “trapeador y la tina” hasta aquellos que sí se preocupan por mantener la memoria histórica de su población.

Actualmente el personal del organismo cultural ha culminado los trabajos de mejoras en el archivo municipal de Marín y está próximo de hacerlo en Los Herrera. Con esto sumarían 16 de los 51 municipios donde Conarte ha trabajado en la recuperación de su memoria documental.

Ana Cristina Mancillas, Coordinadora de Patrimonio Cultural de Conarte, refiere que lo principal a la hora de atender un archivo es encontrar la mejor ubicación para su resguardo.

Generalmente son las casas de cultura o palacios municipales, aunque también se han habilitado salas de museos como en Mina o Lampazos. Luego se capacita al personal mientras que se inicia con el ordenamiento, limpieza y catalogación. Siempre buscando que los ediles comprendan la importancia de intervenir en sus archivos.

“Completarlos todos los archivos de Nuevo León se va tardar un poco pero hay algunos que desde antes ya estaban bien como el de Mina, Los Ramones o el de San Pedro. Lo que se encuentra uno es a veces desolador, porque te encuentras documentos históricos a un lado de escobas o desinfectantes”, menciona.

Mediante un apoyo otorgado por Conaculta de 650 mil pesos es que se ha podido trabajar actualmente en los archivos. Los trabajos no sólo incluyen la organización del archivo sino que se les dota de equipo especializado y se capacita el personal.

Pero este proceso no culmina en su totalidad, lo ideal es sembrar la semilla para que los encargados o responsables continúen con la labor, aunque el obstáculo principal es el cambio de administración cada trienio.