Conarte ha digitalizado 16 mil imágenes de la antigua compañía

Domingo Valdivieso, coordinador de este espacio, indica que poco a poco se ha ido nutriendo el número de imágenes que se van subiendo al portal.
Esta labor se realiza con sumo cuidado en la Fototeca del estado.
Esta labor se realiza con sumo cuidado en la Fototeca del estado. (Cortesía Fototeca de NL)

Monterrey

Algunas de las 43 mil imágenes que componen el Fondo Fundidora ya pueden observarse en la sección de “Acervos” de la página web de Conarte.

Los trabajadores, los directivos, las maquinarias y todo el paisaje de la Fundidora son parte de este banco de imágenes que la Fototeca del Estado ha conservado, catalogado y digitalizado desde diciembre del 2011.

Actualmente han pasado por este proceso 16 mil imágenes, aproximadamente, realizado por el personal de la Fototeca con sumo cuidado.

Domingo Valdivieso, coordinador de este espacio, indica que poco a poco se ha ido nutriendo el número de imágenes que se van subiendo al portal.

“El proceso ma caminando poco a poco, ahorita llevamos 16 mil 626 imágenes procesadas, que han pasado por cada una de las etapas en Fototeca”, mencionó.

A comienzos de 2014 Ternium apoyó el resguardo del acervo Fundidora con 400 mil pesos, que se destinaron principalmente a la adquisición de equipo y el pago de honorarios de personal extra que se contrató.

Aunque el fondo Fundidora se encuentra en buenas condiciones gracias al trabajo previo del historiador Alberto Casillas, en la Fototeca se le otorga un proceso de limpieza y conservación a cada una de las imágenes para asegurar su preservación.

“Lo complejo puede llegar a ser la identificación de personajes, ahí es donde nos apoyamos mucho en Alberto Casillas”, agregó.

El fondo de la Fundidora está compuesto por la obra de importantes fotógrafos como Guillermo Kahlo, Eugenio Espino Barros, Refugio García, Manuel Cantú, Lauro Leal o Federico Espinosa.

Este año las bóvedas de la Fototeca serán remodeladas gracias a un apoyo federal por 9 millones de pesos. Las mejoras estarían enfocadas principalmente a la climatización y control de humedad de la sala.

“Una bóveda fría es por debajo de 15 grados y la de nosotros anda entre 18 y 20 grados. Por los materiales que resguardamos necesitamos una bóveda más debajo de los 18 grados”, señaló.