Conaculta ofrece 20 mdp para realizar coediciones

Los representantes de pequeñas editoriales manifestaron sus desacuerdos por la forma en que está planteada la convocatoria.
El titular de la dependencia durante el acto.
El titular de la dependencia durante el acto. (Conaculta )

México

Los apoyos a la industria editorial no pueden distribuirse de la misma manera, porque hay sellos que se rigen por el eje dinero-libro-dinero, mientras que otros se guían por el del lector-libro-lector, se aseguró en el lanzamiento de la Convocatoria de Coediciones 2015 de la Dirección General de Publicaciones del Conaculta (DGP).

Es una convocatoria dirigida a editoriales mexicanas que pueden contar con un apoyo de 200 mil pesos para obras en general, mientras que la categoría de libro infantil y juvenil tendrá un tope de 250 mil pesos, y la de libro de arte de 500 mil pesos. En las primeras dos ediciones se han publicado más de 160 títulos.

"Son tan limitados los recursos que abrirlo indiscriminadamente a todas las empresas editoriales para todos los programas, inevitablemente deja fuera a muchos editores que tendrían la necesidad imperiosa de contar con esos apoyos para poder editar", destacó Déborah Holtz, en representación de la Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes. Añadió que la convocatoria se hace abierta, "pensando que eso es democrático, y nosotros pensamos que es más democrático beneficiar al sector que lo requiere".

Víctor Manuel Mendiola, director de El Tucán de Virginia, destacó la necesidad de hacer la distinción para apoyar a la industria auténticamente nacional y nueva, "pequeños editores que todo el tiempo piensan en el lector. En cambio, los grandes editores piensan vender rápidamente un libro: la cadena de este circuito para nosotros no es dinero-libro-dinero, sino lector-libro-lector, y ahí hay una diferencia abismal".

Ricardo Cayuela, titular de la DGP, resaltó que en la industria editorial lo que cuenta es título a título, no importa el tamaño ni el número de empleados, y "eso es lo que hace que los pequeños editores puedan competir con gigantes, porque el talento depende de cada libro".

En el lanzamiento de la convocatoria, Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, recordó que en su gestión se ha buscado plantear una política editorial que beneficie al libro mexicano y a las tareas de fomento a la lectura, a partir de la construcción de una relación distinta entre la industria editorial y la institución cultural.

"El programa de coediciones es el inicio de una relación mucho más sana para poder editar y desterrar esa idea de que Conaculta es una editorial más, porque eso nos llevaría a una competencia desleal frente a las propias editoriales privadas", dijo.

El Programa de Coediciones del Conaculta tiene un presupuesto de 20 millones de pesos, que no sufrirán merma ante las restricciones porque es un esfuerzo sustantivo, destacó Tovar.