Drama en el laboratorio de ciencia

El troleo godín de todos los días hecho cómic; la pandilla del Laboratorio B, al que la universidad no le da presupuesto, regresó en 'Mi cuerpo es una máquina (de tortillas)', de Jorge Pinto.
‘Ciencia y Chocolate’ fue el primer libro de Bunsen Comics.
‘Ciencia y Chocolate’ fue el primer libro de Bunsen Comics. (Cortesía Jorge Pinto)

México

El hipster que se queja de todo y acapara la mayoría de las burlas, el chavorruco que no descansará hasta pertenecer a un círculo social, la becaria que por más que se esfuerza no logra que noten su trabajo, la imposible comunicación con los ingenieros de sistemas.


  • Adel Ortega y el Dr. Mono.

Mi cuerpo es una máquina (de tortillas), publicado en La Cifra Editorial, es el libro con el que regresa la pandilla del Laboratorio B, al que la universidad no da presupuesto. Dramas cotidianos del mundo laboral, el troleo godín de todos los días hecho cómic.

Además de utilizar chistes de nerds y científicos que garantizan una lectura agradable y entretenida, al igual que el primer libro de Bunsen Comics —Ciencia y Chocolate—, esta segunda parte es una crítica a cierto comportamiento humano, "como la desidia, la mediocridad y la ignorancia", dijo en entrevista Jorge Pinto.

Pero no hay distinción, los "dramas humanos" son los mismos "que en un despacho jurídico o una agencia de publicidad, lo único que cambia son las herramientas que utilizan", dijo el escritor e ilustrador de Mérida, Yucatán, que utilizó la atmósfera de un laboratorio universitario de ciencias porque "la ciencia y la tecnología" le han apasionado desde adolescente.


Y aunque pareciera que Pinto tiene experiencia en el área laboral de los científicos, no es así; lo que sabe es "desde el punto de vista amateur". El conocimiento lo adquirió gracias a su curiosidad, que alcanzó su punto máximo en la universidad, y no precisamente en las aulas.


  • Firma de libros en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Como universitario en el Instituto de Estudios Politécnicos de Barcelona, en España, después de sus clases de dirección de arte –"que es como diseño gráfico"–, se instalaba en la computadora y "bajaba tutoriales y el trabajo de las personas que yo admiraba, leía sus blogs, conseguía libros... fue cuando más aprendí, cuando me entró la curiosidad por cómo funcionaba la industria en la que quería entrar", dijo.

LA HERENCIA GENÉTICA DE LOS SIMPSONS

Quizá, el hecho de que la piel de los personajes de Pinto sea amarilla es casualidad, un fortuito error provocado por una computadora mal calibrada. Pero de lo que no hay duda es de la influencia de la famosa caricatura de Matt Groening en los guiones, "y no sólo referencias... Bunsen está hecho con el ADN de Los Simpsons; no porque lo haya copiado sino porque yo crecí con ellos", dijo.

El primer nombre que se le viene a la cabeza cuando le preguntan por las personas que lo inspiran en su trabajo es Conan O'Brien, "ahora famoso por su show de entrevistas, pero es uno de los mejores escritores de comedia de los 80 y 90. Él dirigió las mejores temporadas de Los Simpsons". Él escribió Homero fue a la universidad, recordó Pinto.


  • ‘Bart se hace famoso’, episodio de la quinta temporada de Los Simpsons. Conan O'Brien fue la estrella invitada.

El segundo nombre digno de mención es George Carlin, "un viejo calvo enojado con la vida, que te dice en sus shows que está mal con el mundo y cómo debes arreglarlo". Ensayos hablados de una hora, dijo Pinto, que para escribir sus comics se cuestiona la causa de su malestar diario.

No es necesario leer la primera parte de Bunsen Comics –que de hecho está gratis en internet– para leer Mi cuerpo es una máquina (de tortillas), publicado en La Cifra Editorial.

"Lo que más me conviene es que todo mundo lo comparta sin pensar en problemas con el copyright"


Jorge Pinto tiene la costumbre de "subir gratis a la red todo" su trabajo; "lo que más me conviene es que todo mundo lo comparta sin pensar en problemas con el copyright", dijo.

"Cuando empecé todos me decían que tuviera cuidado con eso porque me podían robar mi trabajo, pero en 7 años eso nunca ha pasado. En cambio... ha formado mi carrera y me dio a conocer entre la gente con la que ahora trabajo y con quien ahora gano dinero".

INVITACIÓN A PIRATEAR EL LIBRO

De hecho, gracias a que regaló sus tiras cómicas pudo salvarse del becariato que tanto critica. El hecho de ser partícipe y promover el sistema Creative Commons (CC), definitivamente, le abrió el camino profesional.


Con la era de la información no sólo llegaron los cuestionamientos en torno a la utilidad del libro impreso y los contras de leer en un ebook; la revolución de la internet en la industria de la cultura provocó el debate sobre la estructura jurídica para compartir contenidos.

CC –organización sin fines de lucro que emite licencias "que faciliten la distribución y uso de contenidos"– se fundó en 2001, pero en 2005 ya "era el futuro", dijo el autor de Mi cuerpo es una máquina (de tortillas), que permite "copiar, fotocopiar, escanear, descargar, imprimir, remezclar, modificar" su contenido "libre y legalmente".

Sin darnos cuenta, vivimos "en un punto en el que la gente ya ejerce los valores de Creative Commons", esquema que no planea rivalizar con los Derechos de Autor, sino que convive con este sistema. El objetivo del CC es promover la libertad creativa y da permiso por adelantado para usar las las obras.

"Antes teníamos el estandarte de Creative Commons muy fuerte. Ahorita ya los nuevos artistas suben sus discos a internet en CC pero ni siquiera saben que lo hicieron, porque cuando subes tu disco a SoundCloud, automáticamente se pone el tag. Se ha instaurado en la cultura".