No tire sus discos LP

MUSICÓPATA
El disco de larga duración hecho de vinilo está de regreso
El disco de larga duración hecho de vinilo está de regreso (Luis M. Morales)

Ciudad de México

Si usted ya se deshizo de sus discos LP, le tengo una triste noticia: el disco de larga duración hecho de vinilo está de regreso y es una de las tendencias más activas en la industria fonograbadora mundial. Los datos disponibles indican que durante 2014 la venta de vinilos creció en un contundente 49 por ciento con relación a las unidades desplazadas en 2013, y en lo que va de este año la tendencia sigue en ascenso.

Claro que la cifra de unidades todavía no es tan grande pues, en el mundo, se vendieron unos 8 millones de discos de vinilo, lo que representa apenas el 2 por ciento de las ventas totales de música grabada. Pero con todo y eso, ante la caída de ventas de discos compactos, los discos de vinilo son hoy la única área de ventas físicas que está creciendo en la industria.

Estudios de mercado afirman que el auge del formato de música prensada en surcos sobre un gran disco de vinilo negro tiene varias causas. Por un lado, obtener la música sin pagar por ella ha perdido atractivo y ya no es cool. Hoy, los jóvenes quieren entrar a las tiendas, tener contacto físico con los discos y descubrir música. También muchos fans del rock, en especial del indie, están comprando más discos LP atraídos por lo que ellos sienten como una notoria superioridad sonora del vinilo y por el ritual de colocar la aguja sobre el surco.

Claro que quienes prefieren el formato digital no están de acuerdo. Sienten que el resurgimiento del LP es una moda pasajera, que la música digital suena mucho mejor y que es más fácil de obtener. Y si acaso se vuelve al LP físico, todavía falta mucho para ello.

Cada semana entran al mercado internacional nuevos discos LP, pero el desarrollo de ese añejo formato se encuentra limitado no solo por las pocas tiendas físicas que quedan, sino también porque las viejas máquinas prensadoras ya no se fabrican, y solo queda un par de proveedores del vinilo crudo necesario para que la industria siga creciendo. Así, las pocas fábricas en activo no logran cubrir la demanda y se enfrentan a la escasez de materias primas y de refacciones.

Es paradójico que la industria del disco esté viviendo un nuevo despertar, pero que también esté en sus últimas. Las fábricas se tardan meses en surtir órdenes que antes se cumplían en semanas. Cada máquina prensa solo unos 125 discos por hora y los pedidos grandes provocan cuellos de botella. Mientras tanto, los compradores buscan en vano nuevos lanzamientos de artistas de culto o de alcance menos masivo.

Así, aunque las ventas de vinilos van en ascenso, el incremento aún no entusiasma a los inversionistas, quienes no están dispuestos a inyectar capital a una industria casi artesanal y con una participación de mercado todavía tan pequeña.

Sea como sea, el disco LP de vinilo está resurgiendo y va teniendo más demanda. Por ello, si es una moda o si llegó para quedarse, lo más sensato es conservar los vinilos que todavía tenemos, pues pueden ser —más que algo del pasado— el futuro inmediato de la música grabada.