Colmex cumple 75 años y premia a León-Portilla

Creo mucho en las culturas indígenas, pero también soy heredero de las que llegaron de España, asegura el filósofo en su discurso.
El experto en literatura náhualt.
El experto en literatura náhualt. (Octavio Hoyos)

México

Hace unos 15 años, Miguel León-Portilla recibió el Premio Internacional Alfonso Reyes, otorgado por la Sociedad Alfonsina Internacional; anoche, como parte central del 75 aniversario de El Colegio de México (Colmex), el historiador recibió otro galardón con ese nombre.

"Es una fiesta enorme para mí. Me honra mucho estar aquí, en los 75 años de la fundación de El Colegio. ¿Por qué se me concede el premio Alfonso Reyes? No me lo explico. Nunca pensé en mi vida que fuera a recibir dos premios con el nombre de Alfonso Reyes. Lo conocí en sus últimos años, lo traté un poco en El Colegio Nacional", señaló León-Portilla tras recibir el reconocimiento de manos de la nueva presidenta del Colmex, Silvia Giorguli, y de Jaime Serra Puche, en representación del Fondo Patrimonial en Beneficio de El Colegio de México.

En su discurso de agradecimiento, el premiado destacó la importancia de la vida y la obra de Reyes como un gran polígrafo, "un helenista importantísimo, un hombre de acción, un diplomático que sirvió a México en Francia, en España, en Argentina o en Brasil con entrega cabal", pero sobre todo debe resaltarse la relación que logró con el exilio español.

"Alfonso Reyes fue motor de la transformación de esa presencia de españoles en maestros mexicanos. Dejaron huella imborrable, y no solo en la UNAM, sino también en El Colegio de México y en varias universidades de los estados. Simplemente con haber hecho eso don Alfonso podríamos decir 'sirvió a México'", expresó el historiador en un discurso en el que saltaba de evocaciones personales a reflexiones acerca de la vida y la obra de Reyes, pero también iba de la importancia de la cultura clásica y sus relaciones con la tradición náhuatl, hasta los problemas que enfrentamos como sociedad.

"La cultura náhuatl que me cautiva es extraordinariamente rica, pero no es universal... Somos herederos de la cultura mesoamericana y de las culturas mediterránea, grecolatina, judeocristiana, romana, que nos llegaron a través de España. A mis alumnos les digo que creo mucho en las culturas indígenas, pero para que este brazo me crezca no me corto el otro: soy heredero de las culturas que me llegaron vía España".

Formar Ateneos

En sus palabras incluso los jóvenes tuvieron un espacio, como cuando León-Portilla rememoró que el escritor regiomontano había participado en la creación del Ateneo de la Juventud, donde un cenáculo bellísimo de jóvenes discutían temas políticos, sociales o culturales. Añadió: "Jóvenes de hoy: hagan ustedes sus Ateneos o lo que quieran, pero háganlos".

En un sentido similar, el galardonado reconoció que México tiene tantas cosas buenas, que deben ser aprovechadas, como ser herederos de dos grandes civilizaciones originarias, como Mesoamérica y España, "y donde gente como Alfonso Reyes ya merece el reconocimiento perenne de nuestro país".

De acuerdo con la presidenta del Colmex, Silvia Giorguli, con el reconocimiento a León-Portilla se valora el trabajo de un precursor en un área del conocimiento que no está agotada y que sigue vigente: las lenguas y culturas originarias.

Luego de la ceremonia se develó el mural Exilio, de Emiliano Gironella, en la biblioteca Daniel Cosío Villegas, del Colmex, donde además se encuentra la exposición El Colegio de México: excelencia académica.