El Colegio Nacional, pequeño por el tamaño del país: González de León

El prestigiado arquitecto, quien remodeló el edificio sede del organismo, afirma que se requiere que tenga mayor presencia.
Su discurso de ingreso fue contestado por Octavio Paz.
Su discurso de ingreso fue contestado por Octavio Paz. (omar meneses)

El arquitecto Teodoro González de León mantiene una relación especial con El Colegio Nacional ya que, además de ser uno de sus más destacados miembros, en 1993 se dio a la tarea de remodelar el edificio sede ubicado en Luis González Obregón, en el Centro Histórico.

El autor de destacadas obras ingresó a la institución el 28 de noviembre de 1989, e inició sus cátedras con el discurso Arquitectura y ciudad, el cual fue contestado por Octavio Paz.

Fueron Paz y Gabriel Zaid quienes lo propusieron para ingresar a El Colegio Nacional, según recuerda: “Gabriel me habló, estaban en sesión. ‘Ya saliste’, me dijo. Luego tuve la fortuna de que Octavio contestara mi discurso con una respuesta de oro. Entré por la puerta grande”.

Entre sus responsabilidades está la de ofrecer conferencias: “A pesar de que por mi edad (87 años) se me exonera de esa actividad, continúo con las conferencias porque sigo trabajando y estoy totalmente activo”.

“La mayoría las doy en el interior de la República Mexicana, lo que se discutió mucho en el Colegio. Dar clase en el Centro Histórico no es nada fácil por el tráfico, aunque es maravilloso estar en el recinto que remodelé”, expresó.

El Convento de la Esperanza, sede de El Colegio Nacional, ha cambiado de uso varias veces. González de León presentó en 1993 un proyecto de remodelación del área ocupada por la institución y rescató tanto la parte utilizada por el convento como los espacios destinados a otras actividades jurídicas y de archivos.

Con su proyecto procuró iluminar la construcción, que, sin perder su idea original, adquirió la funcionalidad para las tareas del Colegio: conectó los tres patios de los tres niveles; acondicionó un lugar para destinarlo al Aula Mayor; le dio juegos geométricos a la Sala de Consejo; acondicionó dos aulas equipadas, y ambientó los pasillos y ambulatorios al utilizar árboles y plantas de ornato.

González de León destacó que El Colegio Nacional reúne a los más destacados especialistas de distintas disciplinas. “No es que se busque a alguien que represente un área; esa es la batalla anual por la elección de los nuevos miembros: todas las disciplinas buscan meter a alguien. Pero últimamente se ha llegado a acuerdos que consisten en procurar que el área que tiene menos representantes presente más candidatos; pero no es por cuotas como se elige, sino por excelencia”.

Además expresó su deseo de un futuro brillante para la institución, de la cual, en su opinión, se tiene una imagen pública baja, por lo que debe incrementar su presencia. “El Colegio Nacional ya es pequeño por el tamaño del país. Mucha gente no sabe lo que hay ahí, por lo que parte de nuestra tarea es seguir insistiendo en su imagen pública, que es necesaria”, finalizó el prestigiado arquitecto.