Coleccionista de Múnich presenta demanda

El anciano Cornelius Gurlitt decidió elevar la presión sobre la fiscalía de Augsburgo por la incautación de sus obras.
Casa de Cornelius Gurlitt.
Casa de Cornelius Gurlitt.

Múnich/Augsburgo

Cornelius Gurlitt, el anciano de 81 años que almacenaba en una vivienda en Múnich una valiosa colección de cuadros en parte robados por los nazis, decidió elevar la presión sobre la fiscalía de Augsburgo y presentar una demanda ante la justicia alemana por la incautación de sus obras.

El tribunal administrativo de Augsburgo confirmó hoy que los abogados de Gurlitt han presentado un recurso contra la decisión del 23 de septiembre de 2011 de allanamiento e incautación de las obras del anciano.

En el piso de Gurlitt en Múnich se hallaron 1.280 obras de arte, incluyendo cuadros de grandes maestros como Picasso, Chagall o Monet. Los investigadores intentan determinar ahora el origen de cada pieza de la espectacular colección. Cornelius Gurlitt, es hijo de un conocido coleccionista cercano al régimen nazi y se cree que cerca de 600 cuadros adquiridos por su padre fueron robados por los nazis a coleccionistas judíos o confiscadas a museos como "arte degenerado". Sin embargo, los abogados de Gurlitt hablan de un máximo de un tres por cierto.

"La orden de incautación se basó en la sospecha de no haber pagado los impuestos correspondientes, una orden que la defensa sostiene como injustificada", explicaron en un comunicado emitido hoy.

La ofensiva de los abogados de Gurlitt para conseguir que le devuelvan su colección comenzó el lunes con la presentación de la página web del anciano donde afirma que "sólo quería vivir en paz con sus cuadros".