Contar historias, mi gran interés: Claudio Magris

“En ninguna otra lengua me han recibido como en la española”, dice el autor que ha sido galardonado por su “escritura erudita y poética”.
La lectura de Juan Rulfo significó “una experiencia enorme para mí, Pedro Páramo fue como un puño que me cambió”.
La lectura de Juan Rulfo significó “una experiencia enorme para mí, Pedro Páramo fue como un puño que me cambió”. (Thomas Lohnes/AFP)

Guadalajara

Hacia 1982, Claudio Magris (Trieste, 1939) vino por vez primera a México; en 2005 estuvo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara: sus viajes no han sido tan numerosos al país, sin embargo, reconoce que en la lengua española es donde mejor se ha recibido su obra, una de las razones que incrementó su alegría por haber sido galardonado con el Premio FIL Literatura en Lenguas Romances.

De acuerdo con el acta del jurado, se trata del autor de una obra narrativa “ensayística y crítica unánimemente reconocida como una de las más importantes de la literatura europea contemporánea. Su escritura erudita y poética, imbrica la reflexión rigurosa sobre la literatura, la historia, las artes y las culturas con la narrativa autobiográfica y de ficción”.

“Magris encarna la mejor tradición humanista, en la que se concilian su propia experiencia con la memoria colectiva de la historia y de las culturas que conforman el espacio de la Europa central como lugar de diálogo entre las culturas del Mediterráneo y las culturas del Danubio”, leyó Patricia Martínez, en representación del jurado, integrado por el francés Pierre Assouline, el brasileño Horacio Costa, Joaquín Garrigós, de España; Simona Sora, de Rumania; Ernesto Ferrero, de Italia, y el francés Carlos Ossola.

El acto estuvo encabezado por el rector de la Universidad de Guadalajara, Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla; el presidente del Comité Organizador de la FIL Guadalajara, Raúl Padilla; el director General de Publicaciones del Conaculta, Ricardo Cayuela; el Gerente Editorial del Fondo de Cultura Económica, Tomás Granados, y la directora del encuentro editorial, Marisol Schulz, por mencionar sólo a algunos.

Claudio Magris, quien se mostró sorprendido al tiempo de agradecido, por el reconocimiento, elegido de entre 39 candidaturas presentadas al premio.

De premios

En conversación telefónica, Claudio Magris reconoció estar interesado en que sus historias tengan a personajes, hombres y mujeres, que planteen problemas filosóficos: “Me interesa esa dicotomía, aunque lo más importante ha sido contar historias.

“Más allá de las ventajas y los peligros que representan la tecnología en la vida moderna, veo un problema: el hombre ha evolucionado a lo largo de siglos, pero cuando se piensa en la velocidad de las transformaciones en esta época, todo se vive como un shock y eso representa un gran desafío, porque ha cambiado las relaciones de los seres humanos con las cosas; la intrusión de la tecnología cambia también nuestra relación con la naturaleza: no sé si sea buena la época que vivimos, pero ciertamente sí es convulsa”.

En la charla, Magris abordó diferentes aspectos y preocupaciones planteadas en su obra literaria: la inmigración, las fronteras, el compromiso social del escritor, las razones de la literatura, hasta la lectura de Juan Rulfo, “una experiencia enorme para mí, Pedro Páramo fue como un puño que me cambió”.

Así, se dijo convencido de que las fronteras con las que debemos enfrentarnos en la actualidad ya no son nacionales, sino fronteras sociales: fronteras entre individuos de quienes no sabemos nada, que tienen una vida diferente de la nuestra”.

Al referirse al compromiso social de los escritores, el escritor italiano destacó que si bien debieran tener un compromiso político, sólo es como todos los seres humanos, no más que cualquier otro.

“Deben empeñarse en citar a la pobreza, combatir a la miseria, o hablar de la paz, pero no significa que un escritor sepa más que cualquier otra persona, no es una especie de maestro. Ha habido escritores que se han comprometido políticamente con diferentes ismos y no porque sean grandes escritores debe captar la vida y la política en sus obras”.

Claudio Magris ya obtuvo el Premio Príncipe de Asturias, en 2004, y ahora el Premio FIL Literatura en Lenguas Romances, por lo que la pregunta obligada fue qué pensaba acerca del Nobel de Literatura, del que ha sido un candidato permanente en los últimos años:

“Pienso más en el Nobel de la Paz, por mi buen carácter; soy un candidato al de Literatura, pero solo para mi familia”.

Un italiano centroeuropeo

Para Gonzalo Celorio, Claudio Magris representa a toda Europa central, gracias a su actitud para abolir fronteras, lo que le ha dado una representación que va más allá de Italia: un humanista, interesado en temas filosóficos, pero que por sobre todas las cosas le interesa contar historias.

Traducido a más de 20 lenguas, además de Danubio, Claudio Magris (Trieste, 1939) es autor de títulos como Otro mar, La exposición, A ciegas, El infinito viajar o Así que usted comprenderá —la mayoría de ellos aparecida en español bajo el sello de Anagrama—, por mencionar solo algunos.

Los estudios de Claudio Magris han contribuido a difundir en su país el conocimiento de la cultura centroeuropea, con fuerte interés en la cultura alemana, con obras que oscilan entre lo narrativo, el libro de viajes y el ensayo, uno de los aspectos resaltados por Celorio: “La obra más sesuda y con mayor peso de Magris es el ensayo, un género que se debe premiar con la misma valía que se reconoce a la narrativa o a la dramaturgia”.