Una gran forma de vida

El 21 de febrero, a los 96 años, murió Clark Terry, el último de los cuatro reyes, casi cuatro décadas después de que apareció el disco con sus compañeros trompetistas. 
Clark Terry (1920-2015).
Clark Terry (1920-2015). (AFP)

El álbum se llama The Trumpet Kings Meet Joe Turner (Pablo Records, 1974). Lo compré en Aurrerá, en esos tiempos en que la cultura también estaba al alcance de la mano en los supermercados. En su portada en blanco y negro, la fotografía tomada por Phil Stern capturó los rostros atentos de cuatro soberanos de la trompeta: Roy Eldridge, Dizzy Gillespie, Harry Sweets Edison y Clark Terry. Cuatro estilos, cuatro personalidades definidas, cuatro formas de acercarse al blues compartían con Turner una candente sesión que iniciaba con el blues ultrarrápido "Mornin', Noon and Night".

El 21 de febrero, a los 96 años, murió Clark Terry, el último de los cuatro reyes, casi cuatro décadas después de que apareció el disco con sus compañeros trompetistas. Y perdónenme el lugar común, pero el también cantante realmente tuvo una vida plena. Con más de 70 años de carrera, se mantuvo en actividad hasta hace una década. Cuando le preguntaban por qué no se retiraba, con gran humor el trompetista respondía: "Bueno, soy demasiado viejo para ser padrote y muy joven para morir, así que seguiré tocando".

Originario de Saint Louis, se formó en bandas como la de Eddie Cleanhead Vinson y Charlie Barnett, del blues al swing, para pasar a las grandes academias de jazz: las orquestas de Duke Ellington y Count Basie, por no hablar de los cursos intensivos con cantantes como Billie Holiday, Ella Fitzgerald y Dinah Washington, así como los instrumentistas Johnny Hodges, Stan Getz, Bud Powell, Thelonious Monk y muchos otros. Y ya que hablábamos de linaje, es preciso recordar que, aunque pocos años mayor que Miles Davis, fue su mentor.

Muchos músicos recuerdan a Clark Terry por su modo afable de enseñar el jazz, actividad a la que dedicó buena parte de su vida. Su personalidad, que sin duda atrajo a mucho público al jazz, pareciera haber sido descrita por él mismo cuando hablaba con admiración sobre su modelo: "Cuando oí a Louis Armstrong por primera vez diría que estaba electrificado... Tenía la forma más natural de dejar escuchar su mensaje, era muy cálido, muy razonable, tenía un hermoso sentido del humor y una sonrisa fantástica... Fue así durante toda su vida...".

Entrevistado para Jazz, la serie de televisión dirigida por Ken Burns, Terry decía que hay millones de formas para explicar lo que es el jazz: "Mi trivial explicación es que es una forma de vida, es un gusto por dar rienda suelta a tus sentimientos por medio de la música, esperando que los otros entiendan al mismo nivel".