La Ciudad de los niños remoza su rincón de los recuerdos

El museo privado de esta escuela bazar resguarda objetos de El Padre Roberto Cuellar.
Repasa museo historia de la Ciudad de los Niños
Los objetos del museo están colocados como si el Padre Cuéllar aún hiciera uso de los mismos

Guadalajara

La red humanitaria sembrada por los jesuitas en Guadalajara recaba una fructífera estructura de empatía comunitaria que hace crecer la igualdad de oportunidades. Una de estas instituciones es la fundada por Roberto Cuellar, presbítero jesuita hace 80 años como casa de estudios para niños con pocas oportunidades, hoy esa obra aunque en un área menor a lo inicial, cuenta con un museo recientemente remodelado y un bazar de larga tradición.

El museo aunque privado recibe visitas de quien se interese en conocer más sobre la historia de la “Casa del niño obrero” hoy “Ciudad de los niños AC”. En el museo se resguardan fotografías antiguas que muestran instalaciones antiguas e imágenes de benechores, entre ellas hay una de Mario Moreno Cantinflas, además de documentos que relatan la fundación del instituto.

Mecenas del desarrollo integral de algunos miles de niños y jóvenes, el padre Cuellar impartía clases en los albores de 1930 en el Instituto de Ciencias y por las tardes reunía a los hijos de los miembros de la Mutualista Obrera en el patio de una finca cerca de San Juan de Dios. Manejaba una troca con la que transportaba víveres aportados a voluntad por locatarios del mercado corona. 

La Chevrolet amarilla modelo 1951 bautizada la milagrosa es otro de los objetos insignia que rescata del pasado el museo. Se cuenta que en alguno de los viajes un chiquillo trepó a discreción por la parte trasera del camión y sin querer resbaló y cayó. Fue arrollado por los neumáticos del vehículo y “milagrosamente resultó ileso, por gracia divina y de ahí se le quedó el mote”, dice Alejandro Hernández integrante de la asociación social desde hace 9 años.

Aunque no se encuentra en los directorios culturales, el museo tiene 20 años montado con artículos personales del padre Cuellar, como ropa, lentes, identificaciones y cartas, además de su escritorio tal como lo usaba y un mural de su figura con alumnos de generaciones pasadas que se puede ver al ingreso del instituto, pues con la reciente remodelación se instaló una ventana que deja ver el interior de un modesto cubículo bien acomodado donde los visitantes pueden retratarse con el padre y su camioneta.

Actualmente hay 132 niños, 84 primaria, misma que está en 32 hectáreas que comprende la manzana completa en la colonia Chapalita.

El bazar de los encantados

En su búsqueda de recursos para dar alimentación, estudios y oficios a poblaciones de hasta 400 niños y jóvenes, Roberto Cuellar aceptaba periódicos que la gente desechaba para venderlos y conseguir fondos. Con cierta frecuencia los benefactores ofrecían otro tipo de artículos que siempre eran bienvenidos, entonces la gente tomó a costumbre entregar objetos podrían servir a la **casa del padre Cuellar, como también se le conoce.

Así se fue formando el bazar que hoy tiene 40 años funcionando y aporta alrededor del 30% del sustento del internado que además resulta uno de los más reconocidos por su tradición en la ciudad. Alejandro Hernández Barajas se encarga de atenderlo de lunes a sábado con la premisa alineada al objetivo de la institución de brindar igualdad de posibilidades.

“Al principio era como los encantados, corrían tocaban para apartar lo que deseaban y ya era suyo pero no puede ser posible que una persona de 70 años que necesita un producto compita con un chavo de 15 o 16 años. Actualmente nadie corre, todos llegan y se les asignan turnos con una tombolita, si estás al final puedes ser el primero porque hay treinta posibilidades. En base a eso se elige de cosa por turno y así sucesivamente.

No es rifa de cosas, es rifa de orden”, cuenta **Alex, como le llaman los asiduos coleccionistas y comerciantes.

Y es que el bazar también ha resultado una fuente de ingresos para muchos que por diez pesos llevan un tambo de ropa usada que revenden, lo mismo muebles y otros artículos. El caso de equipo médico o especializado se guarda para quienes lo necesite y no se incluye ni en el bazar ni en la subasta de los miércoles.


Claves

Para visitar el museo es necesario hacer cita al teléfono 36478481 o al 3 6472240

El bazar funciona diariamente a las 9:30 y las 15:00 horas

La subasta se realiza los miércoles a las 10:00 horas, ahí se pueden obtener artículos diversos desde papelería, carreolas, llaveros, bisutería, bicicletas o herramientas especializadas.

La sugerencia que hace el encargado del bazar es acudir puntualmente a la hora de apertura, es en ese momento que se entregan turnos por medio de tómbola.


La dirección es en Organización 955 entre Gonzaga y Loyola, Colonia Chapalita