[FIL 2014] Cinco autores, cinco géneros

Autores en la Feria Internacional del Libro 2014.

Ciudad de México

Crónica: Hebe Uhart

Nació el 2 de diciembre de 1936 en la ciudad de Moreno, a unos 36 kilómetros de Buenos Aires. Durante su infancia, aún no pertenecía al Gran Buenos Aires, manteniendo una mezcla de ciudad y campo donde los límites se desdibujaban. Ese cruce de territorio está presente en la literatura de Uhart. Su prosa es sobria, de emociones contenidas, delicada. El asombro permanente y su curiosidad de cronista la llevan a hacer foco sobre el detalle mínimo que puede expandirse hasta contar un mundo.

Uhart se ha destacado también en la novela y en el cuento. Aunque viaja desde muy joven, hace pocos años empezó a relatar esos periplos con un estilo personal y reconocible. Viajera crónica(Adriana Hidalgo, 2011) y Visto y oído (Adriana Hidalgo, 2012) se constituyeron textos ineludibles.

Así define Uhart su trabajo en Viajera crónica: “Me gusta prestar atención a las formas orales que representan las distintas culturas, las mezclas con lo rural. Una señora que me hablaba de las estrellas y decía ‘viera cómo loquean’. No me decía ‘cómo titilan’, o ‘cómo brillan’, sino cómo loquean, ese movimiento que le parecía alucinante. [...] El escritor tiene la obligación de tener un oído atento al lenguaje”.

 

Cuento: Liliana Heker

Nació el 9 de febrero de 1943 en Buenos Aires. No solo escribe cuento sino también novela y ensayo. Junto a Abelardo Castillo fundó dos revistas literarias que marcaron época: El escarabajo de oro y El ornitorrinco. Estudió física y perteneció a la generación de jóvenes de la década de 1960 que se sentían movilizados por Sartre, que elegían el compromiso y la palabra como motor para cambiar el mundo. Heker supo ganarse un lugar muy importante en una generación de escritores de fuerte presencia masculina.

Su literatura se aleja siempre de lo políticamente correcto. Por el contrario, busca apoyarse en verdades no consensuadas, en cuestiones para las que no hay una respuesta única. Heker explora lo cotidiano como con bisturí y encuentra allí lo absurdo, la maldad, la locura, pero también la voluntad y el deseo. Heredera de la tradición cuentística norteamericana, sus numerosos cuentos fueron reunidos en distintos libros. Los que vieron la zarza (Jorge Álvarez, 1966), Los bordes de lo real (Aguilar, 1991), Cuentos (Alfaguara , 2004) son solo algunos de ellos.

Así comienza Heker su cuento “Cuando todo brille”: “Todo empezó con el viento, cuando Margarita le dijo a su marido aquello del viento. Él ni atinó a cerrar la puerta de su casa. Se quedó como congelado en la actitud de empujar, el brazo extendido hacia el picaporte, los ojos clavados en los ojos de su mujer. Pareció que iba a perpetrarse en esa situación pero al fin aulló”.

 

Teatro: Mauricio Kartun

Mauricio Kartun nació el 17 de noviembre de 1946 en  San Martín, una localidad del Gran Buenos Aires. Kartun es dramaturgo, director de teatro, ensayista y maestro de dramaturgia. De prestigio internacional, piezas de su autoría han sido representadas en teatros de todo el mundo. Su labor como maestro de autores teatrales es muy valorada y casi tan difundida como su obra. Sus piezas son parte del acerbo cultural argentino y se siguen representando muchos años después de su fecha de estreno. Chau, Misterix (1980), La casita de mis viejos (1982), Sacco y Vanzetti (1991), La Madonita (2003), El niño argentino (2006), Ala de criados (2009) son algunas de ellas.

Una de las características de su obra es el trabajo que hace sobre el lenguaje. Su dramaturgia es poética. Cada palabra está meditada, escogida con minuciosidad. En sus textos están presentes la construcción del ser nacional, la desigualdad social, la violencia.

Dice Kartun en Escritos, 1975–2005 (Editorial Colihue, 2006): “Así como la sensorialidad le permite al dramaturgo sondear en sus imágenes visuales o auditivas, es su sentido poético —aquel que ‘o se tiene o no se tiene’— el que trabaja sobre ellas en su acepción literaria; el que maneja y procesa, visualiza palabras descubriendo sus formas metafóricas, metonimias, etc. Son aquellas figuras las únicas capaces de dotar a una pieza de esa maravillosa condición de representación cifrada de la realidad, de ‘adivinanza del mundo’, como decía García Márquez. [...] Escribir una obra de teatro es poner un mundo a vivir”.

 

Historieta y novela negra: Juan Sasturain

Nació el 5 de agosto de 1945 en Antonio González Chávez, provincia de Buenos Aires. Es escritor de cuentos y novelas, guionista de historietas y periodista. Conduce programas de televisión dedicados a la literatura. Lleva adelante una editorial de novela policial (Negro Absoluto) y es un referente en el género.

Sasturain es un escritor popular, de los pocos que cuando camina por la calle la gente reconoce y detiene para saludarlo. Pero su popularidad no va en desmedro del peso de su obra. Amante de los cruces de género y estilísticos, Sasturain es capaz de mezclar a Borges con el cómic y el policial. Dudoso Noriega (Sudamericana, 2013), su última novela, da cuenta fidedigna de ello. De la mano de su emblemático detective Echeñique —personaje que lo acompaña desde sus primeros trabajos—, Sasturain se pasea por la novela policial, la historieta, el folletín y, con ellos, por la literatura argentina.

En “Perramus” —una de sus historietas más famosas, que realizó junto a Alberto Breccia—, el protagonista, también llamado Perramus, se despierta sin recordar nada del día anterior, en medio de la tarea de deshacerse de cuerpos, una metáfora de lo que estaba sucediendo en Argentina y otros países latinoamericanos durante la dictadura militar.

Sasturain le hace decir a Echeñique en Pagaría por no verte (Sudamericana, 2008): “La guita y las mujeres o el culo tienen más contraindicaciones que las milanesas. Haga una encuesta acá —y señaló el conjunto—. Hay todo tipo de gente: empresarios, empleados, viejos, pendejos y pendejas, garcas, milicos, algún ratón, los mozos, gatos finos… Si la gente es sincera, borra generalidades como la familia y esas boludeces, las milanesas no bajan del tercer puesto en la general”.

 

Novela: Guillermo Saccomanno

Guillermo Saccomanno nació el 9 de junio de 1948 en Buenos Aires, en el barrio de Mataderos. Es hoy, sin duda, uno de los escritores argentinos vivos más importantes. Ha escrito novelas, cuentos, guiones de cine, cómics, ensayos, poesía, y es colaborador habitual de suplementos culturales.

Formador de escritores, es un maestro que no da concesiones a sus alumnos, como tampoco se las da a sí mismo. Busca la poesía en la prosa más descarnada y sus textos de ficción son de un gran compromiso político. Desde El buen dolor ( Emecé, 1999) —novela con la que ganó el Premio Nacional de Literatura— a Terrible accidente del alma (Planeta, 2014), su última novela, Saccomanno se hunde en la profundidad de la condición humana. No importa con qué se encuentre allí, todo será materia literaria.

La identidad, el otro, el amor, la literatura, la violencia, los procesos históricos, políticos y sociales que marcaron a la Argentina, son los temas que forman la columna vertebral de su obra.

Dice Saccomanno en El pibe (Planeta, 2006): “Para mi padre, con su bigote a lo Errol Flynn, la militancia es una película. Si les contara a los pibes las aventuras de mi padre y sus compañeros, no me creerían. Pero a la vez hay momentos en los que desearía haber nacido en otra casa, una en la que no se viva ni con miedo a la policía ni con miedo a la miseria. Porque la miseria está siempre acechando cuando alguien no se afilia al partido del régimen”.