Científicos y universidades también deben rendir cuentas

Algunos estudios o investigaciones atentan contra la vida humana, la seguridad nacional o el clima, dice David Koepsell, directivo de Conbioetica.
Se funda la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts.
Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts.

México

El investigador David Koepsell consideró esencial la rendición de cuentas de científicos, médicos y universidades, dado que sus investigaciones pueden abrir la puerta a experimentación con humanos, favorecer medidas climáticas peligrosas o atentar contra la seguridad nacional con tal de proteger intereses particulares de las empresas privadas que los auspician.

“Los conflictos de interés afectan la integridad de la investigación y propician el mal uso de la ciencia. También retrasan la liberación de un estudio aunque se ponga en riesgo la vida de las personas”, aseguró el experto; al reiterar que todos los contratos y convenios de los científicos con particulares deben transparentarse.

Casos polémicos

Koepsell, director de Investigación e Iniciativas Estratégicas de la Comisión Nacional de Bioética (Conbioetica), recordó dos casos. El primero fue el del científico del Centro de Astrofísica de Harvard, Wei-Hock Soon, quien recibió 1.2 millones de dólares en efectivo de la industria de combustibles fósiles para negar en congresos los riesgos del calentamiento global.

Otro caso igual de escandaloso es el de Jesse Gelsinger (1981-1999), quien falleció luego de ser incluido en ensayos clínicos efectuados en la Universidad de Pensilvania bajo la promesa de contrarrestar una enfermedad crónica mediante terapia genómica.

El autor de libros sobre ciencia, tecnología, ética y políticas públicas explicó que, en el caso de Gelsinger, se prometió contrarrestar y modificar el gen defectuoso que le provocaba deficiencia de la enzima ornitina transcarbamilasa, una enfermedad del hígado ligada al cromosoma X que apareció por una mutación espontánea.

Cuatro días después de recibir el tratamiento, todo su sistema inmunológico colapsó, causando fallo multiorgánico y muerte cerebral al paciente.

Existen otros ejemplos de “manipulación de la ciencia”,  como el uso del polvo de sílice de la industria de la construcción en Estados Unidos, debido a que se ha comprobado que los trabajadores, al respirar esas partículas, desarrollan fibrosis pulmonar y sarcosis.

“Miles mueren y millones enferman por este tipo de envenenamiento por plomo, sin que el gobierno ordene medidas de suspensión inmediata. Esto se debe a que la compañía mantiene confundida a la ciencia para efectuar procesos regulatorios”, opinó el especialista en bioética.

México blindado”

Por su parte, Manuel Hugo Ruiz de Chávez, presidente del Consejo de la Conbioetica, aseguró que México, a diferencia de otras naciones, “se encuentra blindado” ante posibles conflictos de interés con particulares para efectuar, aprobar y emprender investigaciones científicas, sobre todo en humanos.

Ruiz de Chávez explicó que, gracias a que se cuenta con la Conbioetica —fundada en 2005—, se han instalado de manera obligatoria comités de ética y de investigación que sesionan cada vez que alguna institución pretende llevar a cabo algún tipo de proyecto que implique ensayos con seres humanos.

“La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no autoriza ningún proyecto de investigación clínica si no está avalado por el comité de ética en investigación de la institución donde se pretende llevar a cabo”, detalló el presidente de la Conbioetica.

Ruiz de Chávez se reunió con David Koepsell, así como con Michael Halpern, integrante de la Union of Concerned Scientists de Estados Unidos, para difundir aspectos esenciales de ética en la investigación científica mexicana.

En el país, abundó, se ha logrado evitar conflictos de interés en la investigación. Los programas de ética también alcanzan a los hospitales, dado que se cuenta con una reglamentación, comités, programas de capacitación y sesiones permanentes.

Ese sistema se refleja, por ejemplo, en la disminución de la venta y promoción de fórmulas lácteas por parte de especialistas que, por el contrario, actualmente priorizan la lactancia materna.

No obstante, reconoció Ruiz de Chávez, también integrante del Centro de Investigación y Docencia Económicas, se cuenta con recursos escasos, por lo que han promovido alianzas legislativas para elaborar políticas públicas de investigación escuchando a científicos del ámbito público y privado.