Científicos apoyan fertilización con ADN de tres personas

Autoridades sanitarias de Reino Unido consultan a especialistas para ver si se legalizan los métodos para modificar genéticamente embriones humanos.
Los expertos solo han probado las dos técnicas en experimentos de laboratorio y con animales.
Los expertos solo han probado las dos técnicas en experimentos de laboratorio y con animales. (Saul Loeb/AFP)

Londres

Las técnicas para crear embriones a partir del ADN de tres personas “al parecer no son riesgosas”, afirmó la autoridad reguladora de fertilidad en Reino Unido (HFEA, por su sigla en inglés) a pesar de que nadie hasta el momento ha recibido este tratamiento, al dar a conocer ayer un reporte de científicos que apoyan la aprobación de los métodos.

El reporte basa su conclusión en pruebas de laboratorio y algunos experimentos con animales, pero también pide que se realicen más investigaciones y ensayos clínicos en humanos antes de que se apruebe abiertamente para que los pacientes sean tratados.

“En tanto no nazca un bebé sano, no podemos decir al ciento por ciento que estas técnicas sean seguras”, comentó el doctor Andy Greenfield, quien encabeza el panel que elaboró el reporte.

Actualmente hay dos técnicas que permiten modificar un embrión para que tenga el ADN de tres personas, la transferencia pronuclear y transferencia husillo materna, con las que buscan evitar que las madres transmitan enfermedades genéticas potencialmente fatales a sus bebés, pero que implican alterar un óvulo o embrión antes de introducirlo al útero.

Este tipo de métodos solo se permiten en laboratorios con fines de investigación, pero el departamento de salud de Inglaterra espera que haya nueva legislación para finales de año que permita aplicar la técnica en pacientes.

Fallas mitocondriales

Los expertos dicen que, de ser aprobados, estos nuevos métodos posiblemente se utilicen en alrededor de una decena de mujeres británicas cada año que se sabe tienen fallas mitocondriales, las estructuras que producen energía fuera del núcleo de una célula.

Los defectos en la mitocondria pueden generar enfermedades como distrofia muscular, problemas cardiacos y retraso mental.

Sin embargo, “la seguridad no es un tema claro”, opinó Greenfield, quien comparó el actual debate ético de este método con lo que sucedió en la década de los 70 con la fertilización in vitro, antes de que naciera el primer bebé de probeta.

Al respecto, el genetista Peter Braude, otro miembro del panel, dijo en un comunicado de la HFEA: “Como médico, soy consciente de que las enfermedades mitocondriales heredadas son horribles y pueden devastar familias”.

Braude consideró que, en ausencia de cualquier otro tratamiento efectivo contra ese tipo de padecimientos, las terapias de reemplazo mitocondrial ofrecen una gran esperanza para las familias afectadas por esos errores genéticos.

Sin embargo, acotó el experto, “la aplicación de un nuevo tratamiento médico nunca está totalmente libre de riesgos y la alteración genética de la enfermedad es un paso importante para la sociedad que no debe tomar a la ligera”.

Le toca al gobierno

Sally Cheshire, presidenta de la HFEA, elogió en un comunicado el proceso libre de prejuicios que llevó a cabo el panel de científicos, cuyos trabajos de análisis iniciaron a finales de 2011, con un primer reporte en 2012, una segunda entrega en 2013 y la última etapa con las recomendaciones que se dieron a conocer ayer.

Ahora, comentó Cheshire, el gobierno debe ser quien decida el siguiente paso. De ser aprobadas las técnicas de triple ADN, Reino Unido sería el primer país en permitir que se modifiquen genéticamente los embriones humanos de esta forma.

La presidenta de la HFEA señaló que “esta opinión científica es nuestra tercera en tres años y yo estoy agradecida con nuestro equipo de expertos por el rigor de su trabajo”.

En opinión de Cheshire, el proceso de revisión ha montado una base de pruebas sobre la seguridad y la eficacia de las dos técnicas de sustitución mitocondrial que pueden servir para evitar padecimientos.

“La ciencia es compleja, pero el objetivo es simple: que las madres no puedan transmitir a sus hijos una serie de graves y a veces fatales enfermedades hereditarias. En todas las deliberaciones no debemos perder de vista este hecho”, recalcó la presidenta de la HFEA.

“Ahora se trata de una cuestión de los demás. Si el gobierno decide tratar de cambiar la legislación, se necesita la aprobación de ambas Cámaras del Parlamento, y no es más que justo que consideren todas las ramificaciones, tanto sociales como médicas, antes de tomar una decisión”, concluyó.

Critican ética del panel de británicos

Tras conocerse el análisis sobre modificación genética de embriones hubo científicos que opinaron que la investigación no es ética y señalan que la nueva tecnología tiene peligros desconocidos.

Marcy Darnovsky, del Centro de Genética y Sociedad en Estados Unidos, opinó que los embriones creados de esta forma puedan llevar a una situación resbaladiza y tentar a científicos y padres a usar esas técnicas para diseñar bebés con ciertos rasgos.

Las técnicas implican remover el ADN del núcleo del óvulo de una madre prospecto e insertarlo en el óvulo de una donadora, donde el ADN del núcleo ha sido retirado. Esto puede hacerse antes o después de la fertilización.

La modificación se pasará a las futuras generaciones, un importante cambio genético en el que especialistas como Darnovsky desconfían.

El embrión resultante terminaría con el núcleo de ADN de sus padres, pero con el ADN mitocondrial de la donadora.

Sin embargo, los británicos acotaron que el ADN del óvulo donado representa menos de 1% de los genes del embrión resultante.

A comienzos de este año la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos organizó un encuentro para hablar de las técnicas y los científicos opinaron que pueden pasar décadas antes de saber si realmente son seguras.