Científico mexicano está cerca de hallar nueva partícula

Luis Roberto Flores Castillo, investigador del Centro Europeo para la Investigación Nuclear, dijo que podría haber una partícula que daría paso a una física que nadie espera.
Luis Roberto Flores Castillo, investigador del Centro Europeo para la Investigación Nuclear.
Luis Roberto Flores Castillo, investigador del Centro Europeo para la Investigación Nuclear. (Jorge Torres/Notimex)

México

Descubrir una partícula con mayor energía y masa que las conocidas, a diferencia del bosón de Higgs, daría paso a una física que nadie espera, dijo Luis Roberto Flores Castillo, investigador del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN, por su sigla en francés).

El doctor y físico mexicano recordó que tras haber trabajado en el descubrimiento de una nueva partícula compatible con el bosón de Higgs, el Gran Colisionador de Hadrones del CERN hizo una pausa de 18 meses para realizar ajustes técnicos e incrementar su potencia de colisiones de ocho a 13 teraelectronvoltios (TeV).

"Esto es, más o menos, seis veces la masa de Higss; es decir, podría haber una partícula nueva con una energía mucho más alta y una masa mayor que el bosón", explicó el también presidente fundador del Capítulo Suiza-Liechtenstein de la Red Global de Mexicanos Calificados en el Exterior, una iniciativa de la Secretaría de Relaciones Exteriores para aprovechar el talento mexicano.

Seguir la pista

Flores Castillo reconoció que esta pequeña señal es todavía insuficiente estadísticamente para declarar oficial el descubrimiento; sin embargo, se trata de la pista de que probablemente existe una partícula nueva.

De comprobarlo y descartar que sea solo una fluctuación estadística, aseguró, será una partícula que nadie esperaba, porque no hay alguna teoría que prediga su existencia a 750 gigaelectronvoltios, como ocurrió con el bosón de Higgs.

El científico detalló que en el caso de la conocida como partícula de Dios había, desde antes, una teoría muy clara sobre cómo debía ser, donde debía estar, qué masa debía tener y, por tanto, los especialistas contaron con especificaciones teóricas para buscarla donde se indicaba.

La diferencia con la pista que ahora siguen en el CERN es que "si se determina que es una partícula, sería tremendamente significativo porque es algo que nadie esperaba y, por lo tanto, sería física nueva (...)", reiteró el también profesor de la Universidad China de Hong Kong durante una visita realizada a México.

Puntualizó que el posible descubrimiento es también relevante porque se trata de la combinación de varias partículas pequeñas que, en conjunto, resultan un poco más pesadas.

Flores Castillo puntualizó que en el siguiente periodo de toma de datos habrá suficiente información para determinar el hallazgo, y en los próximos 12 meses podrían dar a conocer los resultados e iniciar nuevos estudios para saber qué tipo de interacción tiene con otras partículas.

Supersimetría

Por otra parte, el investigador mexicano comentó que en el CERN emplean los datos de los hallazgos anteriores para buscar nuevas partículas elementales y relacionadas con la teoría de la supersimetría que, de comprobarse, tendrían dos consecuencias muy importantes.

Según la teoría, por cada partícula elemental hay otra con propiedades internas idénticas. "Es como una especie de negativo fotográfico. El punto es que por cada partícula elemental habría una nueva que estaría relacionada una nueva simetría de la naturaleza", expuso.

El experto en física mencionó que el equipo del CERN también enfocará sus esfuerzos en identificar partículas de la materia y la energía oscura en las nuevas colisiones, que en conjunto constituyen 95 por ciento del universo.

Además, Flores Castillo dijo que la comunidad física analiza cuál será la mejor inversión para la construcción un nuevo acelerador de partículas, considerado el siguiente gran experimento a escala global para conocer mejor el funcionamiento del universo.

Por ello evalúan la posibilidad de hacer un acelerador de 100 kilómetros de circunferencia —más grande que los 27 kilómetros del CERN— y con la probabilidad de construirlo en las mismas instalaciones de Suiza o en China.

"Esto sería muy interesante porque el balance científico del mundo pasará, en un futuro próximo, de Estados Unidos, con el primero Gran Colisionador de Hadrones "Fermilab", al CERN en la frontera franco-suiza y ahora en China. Será un desarrollo muy importante", añadió.