El Cibnor desarrolla cultivos simultáneos con aguas salinas

El proyecto de científicos mexicanos y nipones busca impulsar la agricultura en zonas áridas. El plan cuenta con un enorme potencial para diversos lugares del mundo: Daniel Lluch, director del centro.
Parte de la plantación.
Parte de la plantación. (Especial)

México

Científicos mexicanos y de Japón desarrollaron un sistema de cultivo simultáneo de peces y hortalizas que integra el uso eficiente de agua salina en el proceso de producción de alimentos.

El proyecto se sustenta en el manejo eficiente del agua con altos niveles de sales, para impulsar la agricultura protegida en zonas áridas donde la producción es baja, explicó el líder del proyecto en México, Juan Ángel Larrinaga.

El modelo de acuaponía — como se le conoce a dicho cultivo— lo desarrollan especialistas del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), y de la Universidad de Tottori, Japón.

"Este sistema se basa en la eficiencia mayor del volumen de agua utilizada para la producción de alimentos en zonas áridas", indicó Larrinaga.

El investigador añadió que el agua se puede dividir para la producción de cultivos de peces en sistema acuícola, plantas en técnica hidropónica y plantas en la superficie natural del suelo.

En tanto, el director general del Cibnor, Daniel Lluch, dijo que el diseño tiene mayor impacto en la península de Baja California, ya que gran parte de sus acuíferos subterráneos están supeditados a la introducción de agua de mar, ya que la dulce no alcanza en la agricultura.

Lluch destacó que este sistema tiene un enorme potencial para diversos lugares en el mundo, donde se necesita garantizar una mayor producción de alimentos.

La acuaponía integra el cultivo acuícola de especies marinas adaptadas a condiciones de agua salina, como el pez tilapia y el camarón, así como cultivo hidropónico de acelgas y algunas hierbas de campo, y la siembra de plantas como el chile de árbol.

"Escogimos el cultivo de tilapia porque es un organismo resistente, con gran demanda en el mercado y, además, porque el Cibnor, en la unidad Nayarit, cuenta con la capacidad de producción de la especie genéticamente mejorada", apuntó el directivo.

En la primera fase del proceso, el agua salobre dota las condiciones necesarias para que sobrevivan los peces; aquí los animales excretan en el estanque de agua, indicó el investigador.

En la segunda, el agua se lleva a los cultivos tolerantes a la sal, los cuales absorben gran parte de minerales y nutrientes contenidos en el líquido. Y el tercer ciclo consta en el uso del líquido para regar los cultivos.