Chilenos anuncian terapia anticáncer 70% más barata

Desarrollan vacuna con células tumorales muertas que activan el sistema inmune.
Tomografía que muestra tumores cerebrales.
Tomografía que muestra tumores cerebrales. (Mónica González)

Santiago

Un equipo de investigadores de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) desarrolló una terapia inmunológica contra el cáncer que reduciría en 70 por ciento los costos globales, ello comparado con tratamientos similares, y que proyecta una efectividad de 50 por ciento.

“Hemos creado una vacuna con cuerpos celulares, que son células tumorales muertas, capaces de activar el sistema inmune e inducir a que los animales, a los que hemos tratado, estén libres de crecimiento tumoral”, detalló Claudio Acuña, uno de los médicos que dirige la investigación.

El tratamiento ya finalizó su etapa preclínica y se encuentra a la espera de recaudar fondos para continuar con la etapa clínica, la que, según Acuña, se podría extender hasta por 10 años.

Este tratamiento mejora el ataque coordinado del sistema inmunitario contra las células anómalas, también mejora las inmunoterapias y surge como una alternativa a la quimioterapia.

El proyecto, presentado en una rueda de prensa de la Fundación Imagen de Chile, en Santiago, pretende estimular al organismo para enfrentar los efectos de la enfermedad en etapas avanzadas.

 “Esta nueva inmunoterapia es accesible para un amplio espectro de pacientes con cáncer de mama, melanoma, pulmón, colon, próstata y otros, en las etapas avanzadas III o IV”, aseguró el líder de la investigación y también director del Departamento de Biología de la Usach.

La mayoría de los tratamientos contra cáncer incluyen cirugía, quimioterapia, terapias hormonales y dirigidas, pero tienen efectos secundarios y baja efectividad especialmente en etapas terminales y son de alto costo.

“En cambio, este tratamiento no tendría efectos secundarios, no es mayormente nocivo y en términos de costos, una vez que se pueda comercializar, no superaría a los 746 dólares”, sostuvo Acuña.

Según el investigador de la Usach, el tratamiento no espera revertir el cáncer, sino “mejorar la calidad de vida de los pacientes a largo plazo y generar una terapia complementaria a las convencionales que permita contrarrestar el cáncer de una forma no convencional”.

El proyecto, que se basa en los efectos del antibiótico Polimixina B, al no requerir de un procedimiento previo sino que se funda en el uso de las células tumorales modificadas, busca desarrollar una vacuna que funcione de manera similar a lo que ocurre cuando se vacuna a niños.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, cada año se diagnostican más de 10 millones de nuevos casos de pacientes con cáncer y en 2012, a causa de esta enfermedad, murieron 8.2 millones de personas.