César Aira, un escritor raro en Oaxaca

El escritor argentino es uno de los protagonistas de la Feria Internacional de Libro en Oaxaca, donde Argentina es el país invitado.
César Aira, escritor argentino en la FILO
César Aira, escritor argentino en la FILO (Cortesía de la FILO)

Oaxaca

A César Aira se le considera un autor para minorías, "raro", pero con un buen número de lectores en diferentes partes del mundo, más allá del territorio en lengua hispana, como lo definiera el colombiano Darío Jaramillo Agudelo: un escritor que trata de apartarse de las convenciones, partiendo de que no le gusta que lo coloquen en la lista de los raros.

"Me pregunto si un escritor no es raro, qué es: convencional, previsible. Se necesita un mínimo de rareza para que haya algún interés; es muy sintomático que se diga de los raros que son para minorías y los que no son raros, los que son perfectamente convencionales, sí son para el gran público. Me parece totalmente contradictorio con la idea que yo tengo de la literatura o del arte en general", dice el autor de más de 60 títulos, entre los más recientes Los fantasmas, Cumpleaños o El pequeño monje budista, todos aparecidos bajo el sello de ERA.

César Aira es uno de los protagonistas de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), donde Argentina es el país invitado de honor, de ahí que se contemple la presencia de autores como Ricardo Piglia, Martín Caparrós, Andrés Neuman, Hernán Ronsino, Oliverio Coelho, por mencionar sólo a algunos, hasta el 10 de noviembre, cuando concluyen las actividades.

Si bien pareciera que por su numerosa bibliografía, Aira tendría ciertas dificultades con los nuevos libros, pero no deja de ser un escritor de intuiciones, para quien la escritura es un placer: "es un gusto: es lo único que sé hacer, qué otra cosa me queda", asegura el escritor.

"Lo único que deliberadamente he evitado hacer es escribir sobre la tragedia histórica argentina, los desaparecidos o Evita, que han sido toda una industria en la literatura argentina. Me parece totalmente deshonesto, porque por más que la literatura que hago sea minoritaria, termina siempre en plata: aunque no gane mucha plata por los libros algo recibo materialmente y ganar dinero con el dolor me parece terrible."

Por cierto, César Aira encontró en Oaxaca a su ciudad mexicana favorita y así la disfruta en sus largas caminatas por las calles del lugar.