Impulsa Cervantino obras de teatro de Shakespeare

Con motivo del 450 aniversario del nacimiento del poeta y dramaturgo también se producción algunos sonetos del autor de Romeo y Julieta.

Ciudad de México

Como una manera de establecer el diálogo entre la tradición y la modernidad, el Festival Internacional Cervantino impulsa la realización de producciones especiales, como Sonetos de Shakespeare, el montaje de ópera para marionetas Filemón y Baucis, de Josep Haydn; o producciones teatrales basadas en fragmentos o personajes de Shakespeare, en su 450 aniversario de su nacimiento.

De entre las producciones FIC sobresale la ópera Viaje, con un libreto de Cristina Rivera Garza y la música de Javier Torres Maldonado, la cual forma parte del eje temático Frontera(s). Se trata del segundo montaje operístico del proyecto OM21, impulsado por la llamada "fiesta del espíritu".

De acuerdo con la escritora, cuando hablaron sobre la necesidad de enfatizar el mundo fronterizo en la ópera, uno de sus convencimientos fue la idea de que las fronteras no nada más están en las esquinas o en las orillas: "en cualquier lugar donde hay diferencias hay frontera y una serie de fronteras mexicanas internas que me parecía importante resaltar, cruzar con otros creadores y con el público, con los posibles espectadores".

Cuando le encargaron la obra, trabajaba en una investigación sobre la historia laboral de Juan Rulfo, de quien alguno de sus biógrafos menciona la existencia de un viaje que hizo en coche, que lo llevó a hacer el trayecto de la Carrera Panamericana.

"El viaje lo emprendió Rulfo en 1951, empezó en Ciudad Juárez y terminó en El Ocotal, en Chiapas. No hay mucho escrito al respecto y la anécdota de la ópera tiene que ver con estos dos puntos de anclaje: Ciudad Juárez, una frontera que en 1951 no se tenía idea que se convertiría en uno de los lugares más peligrosos del mundo; y El Ocotal, un área de mucho conflicto y drama humano, en la frontera del sur de México."

Viaje se estrenará el 22 de octubre, en el Teatro Cervantes, bajo la dirección escénica de Christine Dormoy, mientras Philippe Arrii-Blachette se encargará de la dirección artística, siendo el segundo trabajo operístico del proyecto OM21, surgido el año pasado con el fin de propiciar la escritura de nuevas óperas mexicanas