Plantean deuda de España con festejos a Cervantes

En la obra de Alberto Herreros, William Shakespeare y "El manco de Lepanto" son conducidos a la cárcel tras una juerga inolvidable.
Alberto Herreros, David Lorente y Pedro Miguel Martínez.
Alberto Herreros, David Lorente y Pedro Miguel Martínez. (Ariana Pérez )

Guanajuato

En el juego de reflejos que el dramaturgo Alberto Herreros ha creado en su montaje Los espejos de Don Quijote, se suscita un encuentro entre El Bardo de Avon, William Shakespeare, y Elmanco de Lepanto, Miguel de Cervantes, pues en la juerga de la noche anterior ha habido una revuelta y ambos han sido conducidos a la cárcel.

El encontronazo entre ambos escritores sirve de pretexto a Herreros para exponer la enorme diferencia de trato que a 400 años de sus fallecimientos han recibido un escritor en Inglaterra y otro en España.

“Mientras que para Shakespeare las actividades de su conmemoración son monumentales profundas y maravillosas, en España, las dedicadas a Cervantes son esqueléticas, rocinánticas y creo que esto es un síntoma del nivel de investigación al que ha llegado cada país con su autor”, explica durante la presentación de su montaje que tendrá funciones hoy martes 18 y mañana miércoles 19 a las 19:00 horas en el Teatro Cervantes de Guanajuato, dentro de la agenda de actividades del 44 Festival Internacional Cervantino.

La idealización y mitificación de los estos personajes históricos es otra de las variables que ha alejado a Cervantes de una mejor valoración. “Hemos recibido —señala Herreros— un Quijote idealizado, la historia de España le ha convertido casi en un santo, al mitificar en extremo todo este discurso de la justicia y el idealismo. El personaje, sin embargo, esconde una dualidad que disocia su discurso de su acción, por ejemplo, en la celda Shakespeare le cuestiona a Cervantes toda su filosofía de la justicia, frente a la manera que trata a Dorotea, su amante”.

Con una nutrida preparación académica como psicólogo, y doctorado en filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, Herreros ha realizado una vasta investigación sobre quién fue realmente Cervantes, pero explica que su persona proceso de transformación le ha permitido reconstruir el hilo conductor entre el Cervantes antes de la cárcel, durante y después.

“Se le representa como un escritor de biblioteca y no fue así, era una especie de maleante, tramposo y medio mendigo que presenta rasgos de algo que se conoce como neurosis de guerra, una especie de Rambo moderno y además hiperactivo”, dice Herreros.

Por ello, el actor que interpreta a Cervantes, David Lorente, señala que contar todos planteamientos de la pieza en 70 minutos la que hace que transcurran las cosas de una manera muy intensa, frenética de u hombre que trata de resolver quién es, se encuentra con Shakespeare, busca la manera de salir de la cárcel de cualquier manera o demostrando que es falsa la acusación de desvío de fondos de los impuestos que le correspondía recaudar.

La pieza, interpretada por Martha Guerras, Jorge Machín, David Lorente y Pedro Miguel Martínez, después de sus presentaciones en el Festival Internacional Cervantino tendrá funciones en el Teatro Julio Castillo el viernes 21 a las 20 horas, el sábado 22 a las 19 horas y el domingo 23 a las 18 horas.