Centros culturales, más que sólo números rojos

Cuando alguien no sabe de arte y administra la cultura, se ve reflejado en malos resultados precisó compartió Alejandro Alvarado coordinador y maestro de teatro del José R. Mijares de Torreón.
 Más de 26 años ha sido el espacio de jóvenes artistas de todo tipo.
Centro Cultural José R. Mijares (Nancy Méndez Lozano )

Torreón, Coahuila

Más allá de las administraciones estatales y municipales, de los tiempos difíciles, la clausura de proyectos y los números rojos; los artistas y los promotores culturales están más inquietos que nunca por hacer florecer estos espacios.

Sustentados de ingenio y procurando buena administración del escaso presupuesto destinado, algunos centros culturales son una constelación de iniciativas formativas para la gente de la región.

Alejandro Alvarado, coordinador y maestro de teatro en el Centro Cultural José R. Mijares, y Gerardo Moscoso, director del Centro Comunitario Pilar Rioja y coordinador de la Secretaría de Cultura de Coahuila en La Laguna, nos cuentan su apreciación sobre este tema:

"Cuando alguien no sabe de arte y administra la cultura, se ve reflejado en malos resultados", compartió Alejandro Alvarado.

"El arte y la cultura son bálsamo para contrarrestar la violencia y la ignorancia".

Alvarado dijo que los titulares de la cultura deberían formular una propuesta para aportar algo tangible para estos centros. "Una política de puertas abiertas, que como servidores públicos deberían dar a la comunidad artística y al público en general, con interés de promover cada una de las disciplinas artísticas y trascender con miras a que se visualice el arte con intenciones profesionales".

Comentó que en el caso del Centro Cultural José R. Mijares, distintas compañías escénicas encuentran en este recinto un espacio propicio para la creación. "Resultado de la experiencia de los promotores culturales a cargo y de la buena administración de lo que se tiene, aunque en nuestro caso no hay presupuesto", expresó.

El coordinador y maestro de teatro dijo que "la trayectoria que el medio cultural, el teatro y el arte ofrece, deja en claro a la gente que vivir en carne propia los embates culturales hace comprender y apoyar a los compañeros artistas".

"Hay que tener en claro que el arte y la cultura son bálsamo para contrarrestar la violencia y la ignorancia, y que sólo manteniéndo vivos los centros culturales podremos generar ciudadanos más sensibles y cultivados", finalizó.

Por su parte, Gerardo Moscoso Caamaño, director del Centro Comunitario Pilar Rioja y coordinador de la Secretaría de Cultura de Coahuila en La Laguna, compartió:

"Los Centros Culturales no son sólo clases, se trata de buscar que la juventud trascienda a un modo de vida mejor".

Moscoso añadió que actualmente éstos se sostienen de resultados, con el objetivo de evitar la fuga de talentos, con maestros que entienden la labor social que esto comprende.

"Hoy los centros culturales se sostienen de la pasión, son tiempos difíciles, de sueldo bajos".

"Muchos de estos alumnos a lo mejor no se van a dedicar a la música, teatro o danza, pero se relacionan a una posibilidad de vida mejor, se trata de que sepan que no sólo existe el trabajo de explotación, sino que cuentan con la posibilidad de crear un personaje, pintar un cuadro, montar una obra, componer una melodía", enfatizó.

"Hoy los centros culturales se sostienen de la pasión, son tiempos difíciles, de sueldo bajos. Resistir cuando no hay 'lana' es el reto, porque cuando la hay cualquiera puede hacerlo, pero cuando no, se trata del compromiso social que se tiene".

Así mismo Moscoso, solicitó la mejora de estás instituciones y el aumento de sueldos.

Esperanzado en recibir recursos del programa PAICE (Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural en los Estados), "esperando en un futuro no muy lejano equipar lo que falta, mejorar la operatividad. Soy institucional pero sin dejar de ser crítico, no se puede tapar el sol con un dedo", finalizó.