Construyen centro cultural en honor a un prodigio

Pronto iniciará en Morelos la obra, que se distingue por sus valores ecológicos, artísticos y sociales; estará lista a finesde 2015.
El Centro Cultural Juan Soriano será inaugurado a finales de 2015.
El Centro Cultural Juan Soriano será inaugurado a finales de 2015. (Especial)

México

Elegida por unanimidad entre las propuestas de siete participantes, la del arquitecto Javier Sánchez Corral se distingue por su capacidad de inclusión, tanto de las áreas verdes y el río que corre cerca del terreno, como de las comunidades aledañas y de los visitantes que, sin necesidad de cruzar puerta alguna, visitarán el recinto.

"Decir que el museo será un espacio público puede sonar algo obvio, pero no lo es. Nosotros, mi equipo y yo, pensamos que el museo debería ser parte del recorrer, del andar cotidiano de la ciudadanía de Cuernavaca; o sea, que uno pudiera atravesar el museo sin tener que entrar a él y que de esa forma la vida cotidiana de las personas que viven en esta ciudad se integre al espacio.

"Esa es una forma de ver los museos pensando en la gente, a la que a veces le lleva tiempo regresar a uno, o, si es que está acostumbrado a visitarlos, hasta que la exposición cambie o haya actividades nuevas", dice el arquitecto en entrevista con MILENIO.

El también creador del Museo del Estanquillo y del Centro Cultural de España en el Centro Histórico de la Ciudad de México ganó el concurso convocado por el Gobierno de Morelos, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la Fundación Soriano y Marek Keller, Grupo Financiero Banorte y el fideicomiso del Museo Juan Soriano, sobre todo por una idea, que explica a continuación:

"La del jardín que dará contexto a este centro cultural. Fue —añade— la idea más importante, porque el terreno donde se construirá el centro ofrece la posibilidad de convertirse en un puente urbano que unirá el centro de la ciudad con otras comunidades".

El jurado del concurso coincidió en todas las ventajas que observaron en el proyecto. Ese cuerpo estuvo integrado por Ernesto Alva Martínez, arquitecto, secretario técnico del concurso, ex presidente del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México y profesor de la UNAM; Graciela de la Torre, directora del Museo Universitario de Arte Contemporáneo; Raúl Delgado Lamas, arquitecto, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Artístico Cultural del Conaculta; Marek Keller, presidente de la Fundación Juan Soriano-Marek Keller, miembro del Fideicomiso para la Construcción del Museo Juan Soriano, y Mario Lazo Villarreal, reconocido arquitecto por su obra en el campo del paisaje y diseño industrial.

Ubicado en Acapatzingo, Morelos, el Centro Cultural Juan Soriano será inaugurado a finales de 2015 o principios de 2016, fecha cercana al décimo aniversario del fallecimiento del artista que pensamos que el museo debería ser parte del recorrer, del andar cotidiano de la ciudadanía de Cuernavaca "entendió y reformuló aspectos del arte mexicano, como parte de una generación que vio un país distinto y lo supo proyectar en el exterior", como dijo Rafael Tovar y de Teresa, presidente de Conaculta, durante la presentación del proyecto, donde también se dijo que con esta iniciativa se busca reactivar la actividad cultural en Morelos.

De acuerdo con los planos y las reflexiones que compartió el proyectista, se propuso aprovechar las características naturales del terreno donde se construirá el Centro Cultural Juan Soriano.

Por ejemplo, el hecho de encontrarse dividido por una barranca le brinda varios niveles a la construcción: arriba tendrá un acceso que conduce a un mercado, una iglesia y al barrio de Amatitlán. En ese punto se construirá el edificio de los talleres artísticos, con el objetivo de que los integrantes de esta comunidad gocen del arte.

"Este barrio tiene características muy definidas, es conocido como un barrio 'bravo'; se han suscitado algunos problemas ahí, pero creo que la construcción de este espacio brindará a toda la gente que desee asistir una oportunidad de disfrutar de todas las artes. Esta función social es uno de los aspectos que más me emocionan", afirmó Sánchez Corral.

Además de todo lo anterior, el jurado calificador consideró la flexibilidad y distribución de los espacios museísticos, tanto para la exposición permanente del artista Juan Soriano, como para los montajes temporales que ahí tendrán lugar. El orden que se propone facilitará el proceso de construcción así como el diseño de un edificio simbólico de características contemporáneas.

"Aspiramos —comenta— a una arquitectura atemporal, que pueda permanecer en el tiempo por su valor; que no tenga una connotación estilística ni histórica que lo delimite a una época, sino que pueda ser una arquitectura muy abstracta, muy sencilla en sus formas, con materiales que requieran de muy bajo mantenimiento, como un concreto en color blanco, que además de ser estructura sea el material del acabado.

"Me gustaría pensar que pasa el tiempo y el edificio de alguna forma se arraiga en la ciudadanía. Espero de verdad que logre ser querido, visitado, que sea un espacio vivo. Esa sería nuestra mayor aspiración. Pienso que los colegas y demás personas estarían de acuerdo en que es un proyecto respetuoso, con su jardín fantástico, como es el de Cuernavaca, en diálogo con los muchos jardines intramuros que hay o los que están en las calles, como el Jardín Borda", dice el arquitecto.

Sánchez Corral tiene 44 años de edad, es egresado de la UNAM y cuenta con una maestría en Ciencias y Desarrollo de Proyectos Inmobiliarios por la Universidad de Columbia, Nueva York. Es socio, fundador y director del Taller de Arquitectura JSa, despacho que cuenta ya con una larga lista de proyectos dentro y fuera del país.

"TÚ SERÁS PINTOR"

Carlos Monsiváis escribió: "Uno de los aspectos más llamativos de la vida de Juan Soriano es su condición primera: la de niño prodigio, el escuincle (siete u ocho años de edad) que recibe de Alfonso Michel la frase profética: Tú serás pintor".

Juan Francisco Rodríguez Montoya nació en Guadalajara, el 18 de agosto de 1920, y falleció en la Ciudad de México en 2006. Su infancia, según él mismo relataba, estuvo marcada por una incómoda dependencia de su madre y un deseo de estar solo.

"Juan Soriano —explica Teresa del Conde en el video Con los ojos de Juan Soriano II, que está en YouTube— en un principio era el enfant terrible del arte mexicano; tuvo un éxito bastante temprano, y a los 16 años ya era conocido aquí, cuando vino de Guadalajara. Digamos que estaba amalgamado a la Escuela Mexicana de Pintura.

"Fue ese primer viaje a Italia, que después terminó una larga estancia, lo que le hizo volverse un pintor, digamos, afiliado a lo que aquí conocemos como las vanguardias, y que ahora conocemos como el movimiento de La Ruptura, uno de cuyos líderes principales es Manuel Felguérez, Lilia Carrillo y Vicente Rojo, y que tomaron a Juan Soriano como una especie de hermano mayor", afirma la especialista.

Inteligente, vivaz, de buen humor, crítico e intenso, este artista siempre tuvo clara su actitud ante todas las cosas: "Creo —dice en el video citado— que mi pintura no ha cambiado porque muy pronto encontré la actitud que me permitía actuar con libertad: nunca acepté encargos, nunca quise vivir de la pintura y no he tenido mecenas. Busqué un trabajo, estudié la vida de los pintores del pasado y los ismos en un libro de Gómez de la Serna. Yo decía 'no me interesa pintar así; pero si quiero, puedo'".

"Mi padre hacía una revista que se llamaba Cómo divertirse el domingo; allí hice varias figuras, entre ellas una Greta Garbo cubista. Me parecía un juego, pero no lo encontraba satisfactorio para mi deseo de pintar. Nunca quise hacer cosas extravagantes o que sorprendieran a la gente".

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