La Central de Abasto se surtirá de cultura

Cerca de una treintena de creadores de diversas disciplinas visitó el gran centro de distribución capitalino para proponer proyectos artísticos.
Fotógrafos, escritores, arquitectos, escultores y pintores compartieron el recorrido por el enorme mercado.
Fotógrafos, escritores, arquitectos, escultores y pintores compartieron el recorrido por el enorme mercado. (Héctor Téllez)

México

Para la mayoría de los creadores invitados a la Central de Abasto (Ceda) de la Ciudad de México, la visita era una aventura por parajes desconocidos: en su vida habían recorrido sus pasillos, ni se habían tenido que cuidar de los “diableros” que con el grito
de “el golpe avisa” se apropian de los caminos cual si estuvieran en una carretera de alta velocidad.

En la Ceda se comercializan 30 mil toneladas de productos alimenticios todos los días, lo que significa 80 por ciento de los alimentos consumidos por los habitantes de la ciudad, y se genera 30 por ciento del total de basura que se recolecta en la capital del país. Por sus pasillos y bodegas circulan alrededor de 300 mil personas todos los días, y casi medio millón cuando hay celebraciones importantes.

Convocados por Sergio Hernández y Fátima Cabañas, más de 30 creadores visitaron la noche del jueves la Ceda, recorrieron los pasillos del mercado de flores, cuya actividad comienza antes de la medianoche y termina con las primeras luces del sol, cuando otras áreas ya abren sus cortinas para ofrecer sus mercancías.

Fotógrafos, pintores, escultores y escritores caminaban entre puestos, tomaban fotografías de flores y se sorprendían con un universo que pocos habían conocido antes, mientras los comerciantes miraban con extrañeza a los visitantes, sin saber a ciencia cierta el porqué de tanto alboroto y de tanta vigilancia en sus espacios cotidianos.

“Cada país nos dice qué es con sus mercados”, aseguró el creador oaxaqueño en medio de los olores y colores de las flores: “En el caso de México son mercados luminosos, y muchos artistas se han inspirado en ellos, como Rufino Tamayo, mientras que lugares como el mercado Abelardo L. Rodríguez han recibido murales. Por allí va la idea de realizar en el mercado unos murales y un espacio escultórico, donde interactúen las artes plásticas inspiradas en el mercado”.

La Ceda tiene una Bodega del Arte, conformada por un auditorio para 240 personas y una galería de arte que posee en su colección permanente obras sobre productos del campo del afamado pintor veracruzano Ramón Valdiosera.

Ya se planean un mural y un espacio escultórico, que estaría ubicado dentro de la plaza principal de la Ceda, en los cuales se recrearía todo lo que se vive a diario entre frutas, verduras, flores, pescados, abarrotes y todo aquello que se concentra en el lugar.

Fuente de inspiración

Encabezados por Sergio Hernández, a la convocatoria respondieron creadores como los arquitectos Alberto Kalach y Juan Urquiaga, los artistas plásticos Roberto Turnbull, Carla Rippey, Boris Viskin, Javier Marín, María José Lavín y Germán Venegas, además del fotógrafo Pablo Ortiz Monasterio y la escritora Mónica Lavín, ente otros.

“Hemos empezado pláticas con Javier Anzures, Germán Venegas, Turnbull, Gustavo Monroy, los arquitectos Kalach y Urquiaga, y trabajaremos en el proyecto para aterrizarlo lo antes posible”, resaltó Hernández; otro de los objetivos de la visita fue presentarles el espacio para que planteen proyectos.

Hay una pared de 25 metros de largo y cinco de ancho que serviría para albergar al mural, además de una plaza para las esculturas.

Para Ortiz Monasterio, la visita despertará proyectos artísticos: “No nos damos cuenta de todo lo que adentro esta gente talentosa ya está generando. Lo que es muy interesante es que se plantea como un proyecto colectivo dentro de un lugar que es como un espejo muy claro de la ciudad: te asomas aquí y puedes ver todo el país”.

Rescate de la zona

La invitación fue del coordinador del Fideicomiso para la Construcción y Operación de la Central de Abasto de la Ciudad de México, Julio César Serna, quien planteó el objetivo primordial: “Que la cultura llegue a la Central y que la Central salga y se exponga ante la ciudadanía como el mercado más importante.

“Queremos hacerles llegar la cultura, que tanto visitantes como trabajadores se acerquen y vivan la cultura. La invitación es a todo tipo de artistas que quieran compartir su talento con la gente que viene y trabaja en la Central de Abasto”.

El primer proyecto es el del mural y el espacio arquitectónico, que complementaría los esfuerzos que ya se realizan en la Bodega del Arte, para que tanto quienes trabajan allí como los visitantes disfruten de las manifestaciones.

“Si el proyecto se realiza, entre 400 y 500 mil personas tendrían acceso a la cultura más interesante del país; pero, además, platicaba con artistas y músicos que ya quieren desarrollar algunas obras de teatro o formar orquestas con la propia gente que trabaja en la Central. Es una buena manera de rescatar a la zona como un área cultural”, dijo Serna.