Cencropam: 50 años restaurando

A su cuidado están cerca de 64 mil piezas, además de los miles de kilómetros de obra mural que existen en todo el país, dice Gabriela Gil.
'El hombre controlador del universo', pintado en 1934 por Diego Rivera en el Palacio de Bellas Artes, lleva ya tres restauraciones; la primera en 1973, su segunda en 2008 y la más reciente en 2015.
'El hombre controlador del universo', pintado en 1934 por Diego Rivera en el Palacio de Bellas Artes, lleva ya tres restauraciones; la primera en 1973, su segunda en 2008 y la más reciente en 2015. (Especial)

México

Todo un desafío ha significado para el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), del Instituto Nacional de Bellas Artes, preservar, conservar y rescatar el patrimonio artístico de la nación, en medio siglo de labor ininterrumpida.

Gabriela Gil, actual directora de esta institución, a la que se le ha confiado el cuidado y la conservación de los acervos artísticos bajo la responsabilidad del INBA, dice a MILENIO que ese patrimonio asciende a cerca de 64 mil piezas, además de los miles de kilómetros de obra mural que existen en todo el país.

"El reto es poder mantener y continuar con esa ardua labor a través de nuestro Programa de Conservación Preventiva, pero de la mano de la sociedad civil y de todas aquellas personas interesadas en el rescate del patrimonio, debido a que los recursos de las instituciones federales no alcanzan para preservar el enorme legado artístico que tiene México", indica Gil.

De ahí la colaboración con otras instituciones y con todos los niveles de gobierno, ya que, agrega, el presupuesto del Cencropam también ha sido objeto de reducción por la situación que está viviendo el país.

"Nuestro presupuesto anual es de alrededor de 7 millones de pesos, y con esos recursos es imposible poder atender todas las demandas que tiene el patrimonio artístico a escala nacional", refiere.

De 25 o 30 especialistas en su origen, ahora hay 120

Para conmemorar y mostrar la labor del centro a través de la historia, se editó el libro Cencropam, 50 años de conservación y registro del patrimonio artístico mueble: inicios, retos y desafíos, que da cuenta de 100 casos de intervención, de los más de mil 89 que se encuentran registrados en los archivos de dicha institución.

Un ejemplo es la restauración que ha hecho el Cencropam, en tres ocasiones del fresco El hombre controlador del universo, que realizó Diego Rivera en 1934, ubicado en el Palacio de Bellas Artes. La primera restauración data de 1973, la segunda se hizo en 2008 y la más reciente tendrá lugar en este 2015.

Gabriela Gil, directora del Cencropam, señala que "restaurar una obra es devolverle su valor a pesar del paso del tiempo, es destacar la genialidad de su creador, hondar en el grado de innovación alcanzado en su tiempo y momento y sumar desde el presente un nuevo significado de su materialidad y concepción plástica".

La especialista precisa que desde sus inicios en 1963, el Centro Nacional de Conservación de Obras Artísticas (Cncoa), contó con personal capacitado, eran apenas unas 25 o 30 especialistas; actualmente, son 120 profesionales los que laboran día a día.

Desde siempre, destaca Gil, los restauradores y conservadores se "preocupan por comprender el significado de los bienes patrimoniales que intervienen. Toda intervención está orientada por el respecto a la materialidad, al valor y al significado estético, histórico y social; se basa en los principios generales de la conservación preventiva y, resguarda la integridad física de los bienes culturales en todo proceso".

El recuento de una labor llena de retos

El libro Cencropam, 50 años de conservación y registro del patrimonio artístico mueble: inicios, retos y desafíos, documenta el quehacer de esta institución a partir de imágenes y materiales de sus propios archivos, apunta Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)

El funcionario explica, en la presentación de la obra, que el fin de esta publicación es dar a conocer una muestra representativa de su riqueza e importancia dentro de la preservación, registro y catalogación del patrimonio artístico mueble de México.

En el artículo "La conservación del patrimonio artístico: una labor interdisciplinaria", Hugo Arciniega, doctor en historia del arte e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, destaca que "está en nuestra naturaleza alcanzar cimas creativas y descender hasta las profundidades más destructivas. La historia de la conservación da cuenta también de nuestro proceder ante la belleza".

Asimismo, Leticia López Orozco, académica del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, reflexiona en "El patrimonio artístico y las voluntades de la conservación: Cencropam", sobre la historia y el quehacer del centro.

Dice que es fundamental "medir la labor del centro en estos 50 años de trabajo, dado que se puede cuantificar, pero no refleja su labor real, debido a que el tiempo, la productividad o eficiencia de ella, dependen del reto y dificultad que implica la obra a intervenir, al igual que los procedimientos mecánicos, industriales y administrativos que se desprendan de ella".