La complejidad de un trabajo artístico en una sociedad que no prioriza el arte

"Le debo a Tampico mi universo poético" versa la bailarina tampiqueña, quien cada lustro festejó en Bellas Artes y ahora lo hará en su ciudad natal.
Cecilia Lugo, festeja en Tampico los 30 años de Contempodanza.
Cecilia Lugo, festeja en Tampico los 30 años de Contempodanza. (Erik Vargas)

Tampico

Cecilia llegó el pasado lunes con su telón, aquel fabricado por el maestro Alberto Castro, el que desempolvó para celebrar sus 30 años.
Cada vez que menciona las tres décadas de trabajo de Contempodanza suspira, sonríe.

Cada lustro festejó a su compañía, una de las más importantes de México en Bellas Artes. ¿Se ocurriría un lugar más? A ella sí, Tampico, su ciudad natal. “Le debo a Tampico mi universo poético” versa.

Contempodanza surge en 1986 en la Ciudad de México, y se mantiene como una institución que soporta su trayectoria en la evolución creativa, la responsabilidad y la disciplina, el trabajo diario “lo cual es dificilísimo para una compañía independiente”.

Actualmente y desde hace 12 años recibe recursos importantes del Fonca, pero no siempre ha sido así, y aun con ello se ha mantenido como una de las compañías pilares de la danza en México.

“Todas las compañías son diferentes, depende de los que el público anda buscando, yo no puedo decir que Contempodanza es la mejor, aunque muchos sí lo dicen, pero es relativo, lo que sí es que somos una compañía ejemplar”.

Sentada al pie del bellísimo comedor del Espacio Cultural Metropolitano, la bailarina tampiqueña expresa “es toda una vida de propuesta de trabajo creativo, por eso en estos 30 años, wow , son demasiados - ríe- queríamos hacer algo especial… todos nuestros lustros han sido en Bellas Artes, pero para nuestros 30 años, es mucho tiempo, pensé, ¿dónde me puedo consentir? Pues en Tampico”.

Sus argumentos sobre su ciudad natal “es muy icónica esta ciudad para mi, en mi universo poético, toda la infancia que pasé aquí antes de emigrar a la Ciudad de México me nutrió… la familia, lo que viví, lo que comí, el entorno familiar era muy armónico, muy artístico; y luego el mar, el río, los abuelos que tocaban el violín a la orilla del río, todos me nutrieron de una mitología familiar”.

Este es el primer paso para el festejo; a principios de febrero tendrá dos presentaciones, una de gala con ex miembros de la compañía en el teatro de la Ciudad de México “porque ahí fue la primer función con teatro lleno”.

Recientemente regresó de Nueva York con una crítica positiva el año antepasado con alumnos de la escuela de formación estuvo en Praga, de donde regresaron con el primer lugar.

Evolución de la danza
El riesgo de las compañías contemporáneas es confundir la innovación con el invento, el segundo muy arriesgado si no hay disciplina. Pero esto no ha llegado a Contempodanza.

“Actualmente se hace mucha danza, como todas las generaciones hay veces que hay muy buena danza hay veces muy mala… las nuevas generaciones, sobre todo en la Ciudad de México han dejado de bailar un poco, hay nuevas tendencias donde a veces el movimiento no es lo sustantivo de una propuesta dancística, en lo cual yo particularmente no estoy muy de acuerdo, pero dentro de estas propuestas hay unas muy interesantes y hay otras que son ocurrencias”.

“...me apena porque siento que aveces espantamos al público, al poco público que tenemos que no es mucho, en lugar de jalarlo que venga y disfrute de buena danza con cuerpos entrenados, con propuestas poéticas interesantes a nivel escénico”.

El ballet clásico hay un código establecido, sabes lo que vas a ver, en danza contemporánea no sabes qué te vas a encontrar”.
Explica que en la actualidad las instituciones hacen curaduría para garantizar que sea compañías de peso las que escenifiquen y llenen los teatros.

“Hay una parte en el discurso poético del creador que tiene que ver con una coherencia de lo que quieres decir, que va directamente a lo artístico… ese es uno de nuestros aciertos, no estamos copiando a nadie, tenemos un lenguaje propio, no estamos recargados en la moda, pero sí en la modernidad, porque el discurso constantemente se está evolucionando.

Y sentencia “Seguimos trabajando con la complejidad que implica un trabajo artístico en una sociedad en la que no es prioritario el arte, a pesar que es una posibilidad de transformación profunda y verdadera”.

El espectáculo
Este noche Contempodanza de Cecilia Lugo presenta Entre viento y marea, con el cual celebra los 30 años de su compañía.

Este programa se divide en dos partes o piezas: La piel de mi memoria “ que forma parte de una tetralogía de obras que creé en el 2014 en el festejo del Palacio de Bellas Artes, convoqué a cuatro directores para que tener cuatro visiones del paraíso, buena, esta es mi visión” detalla sobre una obra íntima que habla de su vida, infancia y su madre.

La segunda parte, Arkanum trata de una historia surgida de una lectura de siete cartas de los arcanos mayores del tarot.

La obra se presenta esta noche en el Teatro Metropolitano a las 20:00 horas.