Logra gran convocatoria El Cascanueces

Con efectos que proyectan una escenografía en tercera dimensión, el Joven Ballet recreó el clásico ballet de temporada ante un Teatro Degollado lleno.
El Cascanueces en el teatro Degollado
El Cascanueces en el teatro Degollado (Alejandro Acosta)

Guadalajara

La noche de ayer se realizó la primera de cuatro presentaciones para el público del Joven Ballet de Jalisco (JBJ) de la Secretaria de Cultura Jalisco (SC) y el Teatro Degollado que para la ocasión lució un lleno pletórico. El espectáculo inspirado en el relato corto de E.T.A. Hoffman El Cascanueces y El Rey de Los Ratones, se realizó en dos actos.

Antes de que el telón se levante, las primeras notas escritas por Piotr I. Tchaikovsky aparecieron en la atmósfera y al momento el público pudo apreciar la primera escena que muestra una acera sobre la que unos transeúntes  desfilan, también se observa la fachada de una señorial mansión, acto seguido los peatones ingresan al interior de la mansión, donde son recibidos por los anfitriones los señores Stahlbaum.

El montaje de la obra se apegó a los cánones tradicionales, la historia corrió, apareció Drosselmeyer padrino de la pequeña Clara, los regalos de temporada y entre ellos el  soldado bigotón, El Cascanueces que atrae la atención de Fritz, el hermano de Clara y que en un afán de arrebatárselo, lo rompe. Drosselmeyer lo repara y poco a poco los invitados comienzan a irse hasta que la sala queda desierta y sólo permanece el árbol de Navidad y los juguetes en aparente calma. Todos se van a dormir, la última en dormirse es ella con El Cascanueces en sus brazos.

Es aquí donde la historia da una vuelta de tuerca. Mediante un efecto bastante bien logrado, ante  los ojos de los espectadores el ya de por sí gran árbol empieza inexplicablemente a crecer, lo mismo sucede también con el sillón en el que reposa la pequeña. Ahora se trata de un mundo onírico, el mundo de la fantasía de Clarita.

Un mundo en el que El cascanueces parece cobrar vida propia, se yergue y marcha pero la escena se ve invadida por un enorme ratón que bate a duelo al soldado bigotón, hay una guerra entre las tropas roedoras y los soldaditos de plomo comandados por el Cascanueces, a la postre éste último resulta junto con sus tropas vencedores, no sin la ayuda de Clara quien mediante una red atrapa a los roedores y distrae al Rey Ratón quien cae bajo la espada del soldado.

Después y como de la nada emerge Drosselmeyer quien ilustra a Clarita de que su juguete ha cobrado vida para convertirse así en lo que a todo cuento de hadas no le debe de faltar: un apuesto príncipe. Cabe resaltar que la producción está muy bien lograda y que mediante la colocación de diferentes telones que al levantarse el anterior permiten que los posteriores aparezcan. El resultado es dar  al espectador una sensación  de profundidad e incluso de un efecto de tercera dimensión. 

Para el segundo y último de los actos a través de piruetas y delicados movimientos uniformes, a cargo de poco más de una decena de bailarinas con blanco atuendo,  el príncipe y la doncella llegan al Mundo de Azúcar donde son recibidos por el Hada gobernante y su compañero, quienes ofrecerán a Clarita como producto de su valentía sentarse en el trono, segundos después arriba una comitiva que proveniente de distintos confines del mundo reconocen a Clarita y a su amado como dignos portadores de la corona.

A diferencia de otros años los organizadores debido a la gran demanda han adicionado una fecha más. **El cascanueces se presentará el domingo a las 12:30 y el próximo martes a las 20:00 horas respectivamente, para gusto de todos los que quieran apreciar este clásico navideño.