Carne procesada aumenta riesgo de cáncer: OMS

Un grupo de 22 expertos afirma que la probabilidad de tumores colorrectales se incrementa 18 por ciento al consumir 50 gramos diarios de embutidos, ahumados, curados, etcétera.
Solomillo envuelto en tocino con salsa demi- glace
Solomillo envuelto en tocino (Foto: Shutterstock )

París y México

El consumo de carnes procesadas como embutidos, ahumados, curados y fermentados está vinculado con el desarrollo de cáncer y el de carnes rojas "probablemente" también, indicó ayer la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

En su informe, la agencia dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisa que basa sus conclusiones en el análisis de "literatura científica acumulada" de 800 investigaciones, examinada por "un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países".

EN DOS GRUPOS

La carne procesada fue clasificada en el Grupo 1 de cancerígenos para el ser humano —donde se encuentran el tabaco y el asbesto— con base en "indicios suficientes, según los cuales su consumo provoca cáncer colorrectal", aumentando el riesgo 18 por ciento por cada 50 gramos diarios de esos productos, indicó la IARC.

Ello incluye, precisó, "la carne transformada por salado, maduración, fermentación u otros procedimientos destinados a realzar su sabor y mejorar su conservación".

Las sustancias cancerígenas que contienen las carnes procesadas son principalmente compuestos nitrosos e hidrocarburos aromáticos policíclicos. Además, encontraron una asociación positiva con el consumo de carne procesada y el desarrollo de cáncer estómacal.

Por su parte, las carnes rojas fueron clasificadas en el Grupo 2 como "probablemente cancerígenas para el ser humano, sobre la base de indicaciones limitadas según las cuales su consumo induce cáncer", acotaron.

En el análisis se señaló que el consumo diario de 100 gramos de carnes rojas al día puede elevar el riesgo de cáncer colorrectal en 17 por ciento y también hubo una asociación positiva relacionada con el desarrollo de tumores de páncreas y próstata.

Por "carnes rojas" el informe precisa que debe entenderse "todos los tipos de carne provenientes de tejidos musculares" de mamíferos, incluyendo la carne vacuna, porcina, ovina, equina y caprina".

La cocción, detallaron, mejora la digestibilidad de esos productos, pero produce sustancias posiblemente cancerígenas como las aminas aromáticas heterocíclicas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos, sobre todo si son fritas, a la parrilla o tipo barbacoa.

En un artículo publicado en la revista The Lancet Oncology, los especialistas acotan que la carne roja también contiene nutrientes esenciales como proteínas, vitamina B, hierro y zinc.

TOMARLO CON CALMA

En entrevista con MILENIO, Claudia María García Cuellar, subdirectora de Investigación Básica del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), consideró que el informe la IARC resulta esencial para impulsar políticas públicas sobre el consumo adecuado de carnes, pero "no hay que tomarlo tan tajantemente", dado que desarrollar cáncer también depende de la cantidad y el tiempo de ingesta, así como factores genéticos.

"Yo lo tomaría no tan tajantemente. No quiere decir que todos aquellos que comen carnes procesadas van a desarrollar cáncer. Sí se incrementa de 18 a 20 por ciento el potencial de desarrollar cáncer colorrectal cuando se consume, por ejemplo, 100 gramos diarios de jamón durante 30 años, pero si se come una rebanada de vez en cuando no significa que vaya a suceder lo mismo", detalló.

En entrevista, la investigadora consideró que los hallazgos de la IARC son fundamentales porque se basan en evidencia científica. "Son importantes estos reportes, pero también hay que considerar una serie de cuestiones alrededor del individuo. Ahora, comer 50 a 100 gramos a diario de carnes saladas, ahumadas, curadas y fermentadas, salchichas, jamón, por 15 eleva todos los factores de riesgo", ratificó.

Para García Cuellar resulta acertado de que se haya incluido las carnes procesadas dentro del Grupo 1, "porque se basan en estudios científicos que sustentan esta información. No es una exageración cuando hablamos de factor de riesgo", señaló.

Sin embargo, "no es tajante que todo aquel que lo consume lo va a desarrollar", acotó. "Si la persona es consumidor de este tipo de carnes procesadas, puede seguir comiéndolas, son muy sabrosas, pero sí es importante que tome conciencia de bajarle a la ingesta. Si se come cinco emparedados a la semana, tal vez, se debe de sustituir el jamón por pavo no procesado o pescado".

Al preguntarle cuál es la cantidad que se puede consumir de carne señaló que "por mes estaríamos pensando, sin que sea nutrióloga, una rebanada no estaría mal" y aclaró que la carne roja, conforme al informe, "podría ser cancerígena, pero todavía no se llega a esta conclusión, falta más evidencia".

Sobre si en el Incan ha detectado a personas que han desarrollado cáncer con la ingesta elevada de carnes procesadas respondió que "es difícil, porque no existe un seguimiento en términos globales de estilos dietéticos. Es difícil tener la certeza de este tipo de información como para poderla relacionar.



[Dé clic sobre la imagen para ampliar]