Carmen Parra expone sus imágenes patrias

La artista y antropóloga ha recuperado en sus obras imágenes de la Catedral Metropolitana, del Templo Mayor y del escudo nacional.
Para el catálogo de la muestra, tradujo al inglés el poema “Suave Patria”, de Ramón López Velarde.
Para el catálogo de la muestra, tradujo al inglés el poema “Suave Patria”, de Ramón López Velarde. (Omar Franco)

México

Con el compromiso de recuperar el patrimonio de los mexicanos, Carmen Parra expone su obra en el Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago. Bajo el título de Carmen Parra. Suave Patria, la artista ofrece una muestra antológica sobre lo que ha sido su propuesta plástica.

Iluminada por los rayos del sol que irrumpen en su estudio, Carmen Parra recibe a MILENIO para hablar de esta experiencia.

"Esta exposición, que estará abierta hasta agosto, da cuenta de los elementos imaginarios que he manejado toda mi vida. Mi interés por nuestro pasado obedece a que soy antropóloga. La muestra es un testimonio de la recuperación que he hecho de las imágenes de la catedral y del Templo Mayor, pero también un relato de mi interés por el emblema patrio, el águila real que está en peligro de extinción, y por la mariposa monarca como alegoría de la migración".

Todo surgió después de que su amigo Carlos Jiménez Macías, cónsul de México en Chicago, le informara, después de visitar el museo, que durante su sexenio el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari había donado a este museo una de sus obras: el Altar de los Reyes de la Catedral Metropolitana de México, un políptico de nueve piezas.

Entonces surgió la invitación para que exhibiera su obra en Chicago, para lo cual viajó a México la curadora Dolores Mercado, quien realizó la selección para la muestra.

"Escogió como 30 obras, pero lo que me ha sorprendido mucho en todo este proceso es que a 'Suave Patria', el gran poema de López Velarde que acompaña a mi exposición, no lo conocen en Estados Unidos. Así que hicimos la primera traducción al inglés con una amiga que se llaman Jennifer Clement, y se publicó en el catálogo de la exposición".

Señala que, como la mayoría de las piezas que se muestran en el Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago han sido donadas, le pidieron que ella realizara también una donación.

"La obra que les gustó es una que hice en gran formato en 2008, y en la que plasmo mi visión más abstracta del Altar de los Reyes. Por supuesto que se las daré con mucho gusto, aunque previamente tendré que hacer un largo trámite".

En el catálogo de la exposición, Carlos Tortolero, presidente y fundador de este espacio —que tiene una historia de casi 30 años, con una lista de exposiciones de artistas como María Izquierdo, Rufino Tamayo, Francisco Toledo y Alfredo Zalce—, destaca que "la presentación del trabajo de Carmen Parra también es de vital importancia para este museo, debido a nuestro compromiso con las mujeres artistas, que con frecuencia son ignoradas por el mundo del arte".

México en Chicago

Parra destaca la importancia de que su obra se exhiba en Chicago, debido a que es la segunda ciudad, después de Los Ángeles, con más mexicanos en Estados Unidos, con 1.5 millones.

Dice que de la comunidad migrante de Chicago surgió la iniciativa del voto para los mexicanos en el extranjero, así como la iniciativa de la doble nacionalidad y la matrícula consular.

Recuerda, conmovida, que en 1987 Tortolero fundó, con varios educadores, en el barrio de Pilsen, el Mexican Fine Arts Center Museum, hoy Museo Nacional de Arte Mexicano de Chicago.

Ejemplo de voluntad

Entre pinceles y lienzos, Carmen Parra muestra los cuadros de mediano formato que integrarán su próxima exposición, la cual se presentará en octubre en el ex Convento del Carmen.

"Tengo un amigo que se llama Pablo Rico, quien es curador, quien me dijo: 'En este 2015 se cumplen los 500 años de Santa Teresa; deberías trabajar algo al respecto'". Parra de inmediato empezó a hacer una serie sobre Santa Teresa, quien fue una de las primeras mujeres revolucionarias de la historia, poeta y fundadora de la Orden de los Carmelitas, en España.

"Para mí, ella es un ejemplo de voluntad ya que impulsó la fundación de conventos, y desde siempre ha estado muy cercana a mi vida. De niña iba muy seguido a la Iglesia del Carmen, porque mi papá, como arquitecto, colaboró en la restauración del altar que se había quemado. Lo importante fue que todas esas imágenes han sido fuentes de mi imaginación".