Celebrarán a Carlos Chávez en Nueva York

La Orquesta Mexicana, organizada por el músico, incluye instrumentos autóctonos.
Rubén Luengas dirige el grupo.
Rubén Luengas dirige el grupo. (Fundación Harp)

México

Gracias al impulso de Rubén Luengas, director del grupo Pasatono, hace un par de años revivió la Orquesta Mexicana, proyecto creado por Carlos Chávez en 1933, que ponía al frente las sonoridades de instrumentos autóctonos nacionales. Con el singular grupo estrenó Cantos mexicanos, muy criticada en su tiempo por su visión indigenista.

Siete años después, en un concierto celebrado en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Chávez presentó Cantos mexicanos y obras de Blas Galindo, Luis Sandi, Vicente T. Mendoza y Vaqueiro Foster, comisionadas para la ocasión, aunque ya no se hablaba de Orquesta Mexicana. Allí se tocaron las primeras versiones de Sones de mariachi, de Galindo, y Xochipilli, del propio Chávez, pieza basada en lo que imaginaba fue la música prehispánica.

Con el apoyo de Instrumenta Oaxaca y la Fundación Alfredo Harp Helú, la Orquesta Mexicana sigue adelante. "Montamos Cantos de México y la tocamos en el encuentro Instrumenta Oaxaca de 2013. El año pasado hicimos un programa más amplio, pues agregamos obras que se tocaron en Nueva York —dice su director en entrevista—. El repertorio ha crecido y ahora lo llevaremos al homenaje que se le hará a Carlos Chávez en el Bard Music Festival en Nueva York, organizado por la Universidad de Bard".

Anualmente el encuentro realiza homenajes a músicos de trascendencia mundial, y en esta ocasión la elección recayó en Chávez. Los músicos participarán en el Bard Music Festival el 14 de agosto con un programa que incluirá también La paloma azul, Marcha, Vals y Canción, también de Chávez, así como Sones de mariachi, de Galindo, y El venado, de Sandi, entre otras obras. Dos días después estarán en Washington en la embajada de México, y el 17 de agosto en el Museo del Barrio de Nueva York.

Para Luengas, poner en marcha la agrupación no es dar una vuelta al pasado, sino proyectarla al futuro a través de la comisión de obras nuevas. "Dada la riqueza rítmica e instrumental que puede ser abordada, otro de los objetivos del proyecto es impulsar la creación de obras contemporáneas. El año pasado estrenamos una obra de Enrico Chapela en el Festival Cervantino, y este año estrenaremos en Instrumenta Oaxaca una obra de Mauricio Rodríguez".

La dotación instrumental de la Orquesta Mexicana es muy rica, pues va desde flautas de carrizo y piccolo hasta chirimía y clarinete requinto. También incluye trompeta, trombón, guitarrón, vihuela, arpa, marimba, tambores indígenas, raspadores, pezuñas de venado, violines, contrabajo, guitarra séptima, teponaztli, huéhuetl y sonajas, entre otros.