Impuesto a refrescos no saca a México de top de países obesos

Más de la mitad de la población obesa del mundo vive en 10 países, y entre ellos México, que además es uno de los mayores consumidores de bebidas azucaradas.
Consumo de bebidas azucaradas en México.
Consumo de bebidas azucaradas en México. (Reuters)

Ciudad de México

Más de la mitad de la población obesa del mundo vive en 10 países, entre ellos México, que además es uno de los mayores consumidores de bebidas azucaradas; esta situación llevó a fijar un impuesto especial a estos productos, medida que parece quedarse corta ante los esfuerzos de las refresqueras.

El reporte “Carbonating the World. La Comercialización y el Impacto sobre la Salud de las Bebidas Azucaradas en Países de Medianos y Bajos Ingresos”, publicado por el Centro para la Ciencia en el Interés Público (CSPI),  señala que México, Estados Unidos, China, India, Rusia, Brasil, Egipto, Alemania, Pakistán e Indonesia albergan a más de 50 por ciento de los 671millones de personas con obesidad en el mundo y señala la responsabilidad de las bebidas azucaradas en este problema de salud pública.

México se encuentra entre los mayores consumidores de este tipo de bebidas a escala mundial, según abunda el reporte, que detalla que en 2013 el consumo en promedio por persona fue de 135 litros.

El reporte explica que ante la disminución en el consumo de bebidas azucaradas en los países más ricos, las grandes empresas, Coca-Cola y PepsiCo, han intentado mantener sus ganancias mediantes la inversión en países de ingresos medios y bajos, entre ellos, México.

“Ambas empresas, así como otras multinacionales y compañías productoras de refrescos locales, están gastando varios miles de millones de dólares al año en países como Brasil, China, India y México para construir fabricas embotelladoras, crear redes de distribución y promocionar sus productos para maximizar sus ventas”, dice el reporte.

Sin embargo, ante el innegable problema de salud provocado al menos en parte por el consumo de bebidas azucaradas, países como México han implementado impuestos especiales al consumo de bebidas azucaradas; luego de su entrada en vigor en 2014, las ventas de las refresqueras cayeron  por lo menos 6 por ciento (y 9 por ciento entre la población con ingresos bajos), luego de que entre 2008 y 2013 empresas como Coca-Cola FEMSA duplicaran sus ingresos.

Pero, para las grandes compañías, las cosas no terminaron ahí. Luego de los primeros efectos del impuesto a los refrescos, PepsiCo México anunció la inversión de 5 mil millones de dólares en México en cinco años, mientras que Coca-Cola manifestó sus planes de invertir más de 8.2 mil millones de dólares entre 2014 y 2020.

Frente a las medidas del gobierno, las refresqueras no tienen problema en reducir precios, aumentar su competencia e introducir nuevos productos, teniendo de su lado millones de dólares, mientras que las estadísticas de salud continúan siendo desalentadoras:

Según expone el texto del CSPI, México está entre los países con mayor población adulta obesa, es el primero en diabetes de tipo 2 y el cuarto en la obesidad infantil; siete de cada 10 mexicanos tienen sobrepeso u obesidad y una tercera parte de los niños tienen este mismo problema.

“El gobierno mexicano está intentando revertir esta crisis de salud mediante la aplicación de un modesto impuesto especial sobre bebidas azucaradas, contra el cual la industria está luchando vigorosamente”, señala el reporte.