Gran homenaje /Y IV

"Cantinflas y su prima" es un corto excepcional que describe la situación cotidiana con audacia, con respeto a la mujer y con un final inesperado.
Un corto excepcional.
Un corto excepcional. (Especial)

En Cantinflas y su prima —el título hace referencia a un primor, hombre o mujer de buenas cualidades, no a los hijos de los tíos—, Mario Moreno es un plomero que tarda quince días en arreglar el baño con la única intención de liarse con Inés, quien admite que cuando está sola con un hombre, no puede contenerse y su corazón late con emoción y le da lo mismo sea rico o plomero.

El deseo femenino se deja ver sin atavismos: la mujer se empodera como ser humano racional que se permite la pasión con libertad, y no pertenece a nadie porque es dueña de sus actos y decisiones, lo cual incluye el desprecio al marido celoso. El corto está trabajado como sainete, donde los acontecimientos describen lances amorosos que encarnan personajes populares.

Esto se ve desde la primera situación, en una escena divertidísima, pues el plomero pide permiso a Inés de besarle los dedos de la mano; ella responde que sí, que los dedos son como la escalera de la casa. En la medida que el plomero sube, besándole el brazo como si fuera el pasillo, Inés le pide que ya llegue a la habitación; a partir de aquí sobreviene una cascada de chistes concebidos desde el guión, que apoyan los galimatías y el enredo con esmerado gusto.

Así como a Inés no le importa enamorarse de un plomero porque se considera socialista —chiste que tiene su encanto si tomamos en cuenta las referencias de la ideología: "Todos los hombres son iguales"—, también hay un lujo de disparates que funcionan dentro del absurdo, pues el plomero explica por qué lleva tanto tiempo arreglando el baño: porque el bulbo del escusado está fundido.

En el corto, también cargado con dosis de picaresca, el plomero platica al marido que fue con Inés a ver una película que ha visto muchas veces, porque la actriz se desviste, y cuando se va a quitar lo último, pasa un tren
y no deja ver nada. Cuando el marido le
pregunta por qué ha visto muchas veces la película, el plomero contesta: "Qué tal si en una, el tren se atrasa".

Cantinflas y su prima es un corto excepcional que describe la situación cotidiana con audacia, con respeto a la mujer y con un final inesperado.

Reitero mis felicitaciones a la Filmoteca de la UNAM por el rescate y restauración de estas joyas. El mejor homenaje a Mario Moreno, a los guionistas y realizadores, artífices del primer Cantinflas, personaje vago, impertinente, libidinoso, vividor, amoral y ratero frustrado, sería exhibir estas Cinco comedias inmortales, para el beneplácito de los mexicanos, en el cine comercial.

Cinco comedias inmortales (México, 1939-1940), dirigidas por Fernando A. Rivero y Carlos Toussaint, con Cantinflas y Gloria Marín.